Alonso González
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- En tiempo de compensación, en uno de los pocos lugares donde no había anotado, André-Pierre Gignac cobró un penalti y convirtió su gol 100 con los Tigres para salir con la victoria del Estadio Jalisco.
El francés no sucumbió ante la palabrería del atlista Juan Pablo Vigón, quien intentó distraerlo justo antes de disparar, hizo valer su jerarquía y cobró a su derecha para engañar al portero José Hernández, quien resultó ser la víctima en la noche de Gignac.
Fue el gol 100 para el extranjero más letal en la historia de Tigres, que ahora solo está a cuatro de Tomás Boy, el único escalón que le queda para convertirse, ahora sí, en el máximo goleador felino de todos los tiempos.
Y son tres puntos más para los felinos que, después de su triunfo por 1-0 ante el Atlas, amanecieron como líderes generales del Clausura 2019 con 19 unidades, a la espera de lo que haga Rayados hoy contra el Puebla.
Gignac se convirtió en centenario en menos de 4 años y todavía le quedan varios capítulos más por escribir a su historia, porque hace unos meses renovó su contrato hasta el 2021.
Cuando parecía que se irían con el empate en un partido en el que pasaron más apuros en su portería de los que crearon en la del rival, ese penalti cambió el panorama para el equipo que dirige el cumpleañero Ricardo Ferretti, quien ayer sopló 65 velas.
Gignac y compañía se enfrascaron en un cerrado duelo ante los Rojinegros que, a decir verdad, generaron más y mejores ocasiones de gol que los auriazules.
Fue su noveno gol de penalti, el sexto al Atlas, el segundo a Hernández, el primero en el Jalisco, su gol 100 y tres puntos para Tigres en una noche para recordar.