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Agencia Reforma

Las autoridades del estado de Michoacán luchan por mantener activo el Código de Turismo Responsable en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, con el fin de garantizar la conservación de esta especie que año con año migra de América del Norte para protegerse de las bajas temperaturas.
La iniciativa tiene como misión conservar el frágil entorno de la Monarca, durante la temporada invernal, señaló hace unos días Carlos García Pérez, subsecretario de Promoción de la Secretaría de Turismo de Michoacán.
Y, pese a que en los últimos años tanto visitantes nacionales como extranjeros han mostrado respeto y cultura ambiental, el funcionario señaló que una recomendación fundamental a los paseantes es respetar los límites de acceso para la observación de las colonias del lepidóptero, así como evitar molestar, sujetar o capturar ejemplares.
«También es importante que no permanezcan más de 18 minutos en el santuario, evitar fumar tabaco, caminar solo por los senderos establecidos, respetar las plantas, animales y hongos que hay en el bosque y permanecer en silencio», comentó.
García Pérez recordó que la estancia de la mariposas monarca es del 16 de noviembre al 15 de marzo, tiempo en el cual se protege de las temperaturas invernales extremas que se registran en América del Norte, y posteriormente viene la etapa de apareamiento para retornar a su lugar de origen.
«En esta migración, las Mariposas Monarca viajan unos cinco mil kilómetros para pasar el invierno en el centro del País, específicamente en Michoacán y Estado de México, donde permanecen de noviembre a marzo, y en la primavera se inicia la etapa de apareamiento y el retorno al norte», explicó.
El subsecretario indicó que Michoacán cuenta con los santuarios de El Rosario, en el municipio de Ocampo, y Sierra Chincua, en los municipios de Angangueo y Senguío, hasta donde llegarán visitantes de todo el País y de otras latitudes para admirar el fenómeno migratorio, declarado en 2008 como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.
Manifestó que el año pasado se tuvo un registro de visitas a los santuarios michoacanos de 433 mil personas y para la temporada 2019-2020 se espera un repunte del 10 por ciento con respecto a esa cifra, en tanto que la derrama económica el año anterior fue de 485 millones de pesos y para esta temporada se prevé un aumento del siete por ciento.