El P. Carlos Alvarado Quezada ponderó el Encuentro Mundial de las Familias, que inició ayer en Dublín, Irlanda, y concluirá el día 26, bajo el lema “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”. En él participa el Obispo José María de la Torre Martín.
“Con este lema, no se está ignorando o minimizando los problemas por los que pasan muchas familias. Ciertamente el Evangelio de la familia no significa una alegría comodina y placentera, fomentada por el egoísmo y el desenfreno ajeno, sino una alegría de quien sabe morir a la tendencia pecaminosa y cultivar la belleza de la verdad y el bien, en una historia que se va tejiendo cada día en los gozos y en las tristezas, en los logros y en las adversidades, pero siempre en la esperanza”, comentó.
De México participa una delegación integrada por 33 obispos, 29 sacerdotes, cuatro matrimonios y seis laicos, en total 76 personas.
El P. Carlos destacó que desde luego para quienes no puedan ir físicamente, hay la posibilidad de dar seguimiento a la Jornada por los medios electrónicos.
“El tema de la familia es muy valorado y la unión de sus integrantes es fundamental, pero también la frecuente movilidad, la migración y los cambios de vida, traen ideas y costumbres nuevas que pueden afectar negativamente a la familia”.
Por tanto, invitó a que una vez unidos en familia, estén al pendiente de ayudar en las necesidades y anhelos de otras familias, pues de esa manera se contribuye al saneamiento del tejido social.
“Si la familia es el principal pilar de nuestra sociedad, a todos nos corresponde contribuir para mantenerla fortalecida, para que sea el soporte que nos dé estabilidad, confianza y la paz que todos anhelamos”.
Finalmente, recomendó luchar en contra de las asechanzas, que buscan debilitar la familia y su entorno.