Al rendir su II Informe de Actividades al frente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, su presidente J. Asunción Gutiérrez Padilla llamó a abatir toda simulación y segundas intenciones. Agregó que las instituciones que han recibido recomendaciones deben dar ejemplo y realizar los cambios para velar y proteger a cada uno de los ciudadanos. Aseveró que se debe acabar la tortura y no excederse en el uso de la fuerza.

En presencia de los Tres Poderes del Estado, la alcaldesa Tere Jiménez y los sectores de la sociedad, el presidente de la CEDH aseveró que la principal queja se refiere a salvaguardar la integridad personal y seguridad jurídica, donde la Secretaría de Seguridad Publica capitalina es la primera en la lista por excederse en el uso de la fuerza, advirtió.

“La Comisión Estatal de Derechos Humanos defiende la dignidad humana y si alguna autoridad se sobrepasa en sus atribuciones no significa que se defienda a aquellos que incurren en una falta administrativa o del fuero común o federal (…) Las autoridades deben entender que deben respetar los derechos fundamentales de la persona”, sentenció.

Luego informó el abatimiento del rezago de 1,024 expedientes generados en años anteriores, este 2019 se añadieron 436 quejas y solo 65 se encuentran vigentes en cartera. Se emitieron 94 recomendaciones particulares y 5 generales, principalmente hacia la Policía Municipal de Aguascalientes.

Del año 2016 al 2019, la CEDH tiene 215 expedientes que se encuentran en vías de cumplimiento por parte de las autoridades responsables, por lo que las invitó a poner en marcha sus mejores oficios y el máximo de los recursos disponibles para la observancia estricta que se les ha señalado, siempre en el marco de la más estricta legalidad.

Aseveró que “la Comisión escucha a todos, se les defiende con ecuanimidad, con legalidad y estricto apego a los valores que caracteriza a su función. Este 2019 se han atendido a más de 50 mil personas”.

  1. Asunción Gutiérrez Padilla mencionó que “las principales causas de violaciones a los derechos fundamentales se relacionan con tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes por parte de las personas encargadas de los centros de reinserción social o de los cuerpos de seguridad preventiva”.

Por último, informó que este 2019 se realizaron 35 dictámenes psicológicos y médicos, conocidos como el Protocolo de Estambul, para determinar los casos probables de tortura, inhumanos y degradantes y en cuatro casos se registraron indicios de tales condiciones constitutivas de delito.