Se alista la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ante la liberación del precio de las gasolinas que tendrá lugar en Aguascalientes en noviembre próximo. Su titular, Rodrigo Iván Infante de Alba Dávila, detalló que estarán muy vigilantes de la competencia que se dará con la entrada de nuevas marcas al mercado y que se expendan realmente litros de a litro.

En entrevista con El Heraldo, el delegado de la Profeco comentó que la instancia a su cargo está atenta a la liberación del precio del combustible, que para el caso de Aguascalientes tendrá lugar en noviembre próximo, lo que además incluye la integración de nuevas empresas que podrían prestar ese servicio el próximo año.

Por lo anterior, el funcionario federal dijo que estarán vigilando el cumplimiento de los precios que estén exhibidos y que se estén dando litros completos, como hasta la fecha lo han venido haciendo con las actuales estaciones de servicio.

“Al final de cuentas nosotros estamos coadyuvando con la Comisión Reguladora de Energía, ellos son ahorita, digamos, la instancia de Gobierno que rige los precios y estaremos trabajando con ellos para garantizar que sean los que están ofertando en el mercado, para que haya un piso parejo entre los diferentes expendedores, es el motivo por el cual se están haciendo todo ese tipo de reformas”.

Infante de Alba Dávila confió en que ahora que se dé el cambio en el esquema de venta de las gasolinas en el estado, no se registre un nuevo encarecimiento del producto, recordando que, a final de cuentas, el petróleo se maneja en precios internacionales y mucho tiene que ver la paridad del dólar, “y obviamente con esta reforma se pretende que la gasolina que se venda aquí en México se produzca aquí en el país y eso tendría que bajar los precios”, apuntó.

El delegado de la Profeco destacó que en lo que va del año, en Aguascalientes un total de 25 estaciones de servicio han sido apercibidas como resultado de las verificaciones hechas por las brigadas de Oficinas Centrales, las cuales podrían incluir un total de 72 bombas que fueron inhabilitadas por incumplimiento de las normas.

“Al momento de que se hacen las verificaciones, se verifican siete situaciones, que el precio exhibido lo respeten, se verifica también el software, los hologramas y, además de todo eso, que estén surtiendo litros de a litro. Entonces una verificación a una gasolinera por bomba se puede tardar hasta unas dos horas. Es una verificación bastante ardua”.