El respeto y el buen entendimiento de todos los que intervienen en los centros laborales son aspectos indispensables para un mejor desarrollo de las actividades, sin estos elementos difícilmente se logrará el resultado productivo que se espera, lo que es algo ausente en casi 2 mil 500 empresas y negocios de Aguascalientes.

En relación con el año pasado, el crecimiento de los problemas entre trabajadores y empleadores fue mayor entre el 1° de enero y el 15 de agosto de 2019, por lo que la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) recibió demandas por despido injustificado, lo que denota que faltó empatía entre las partes y que provocó el rompimiento al solicitar la intervención de la autoridad.

La relación diaria entre el personal y sus jefes puede ser positiva cuando hay tolerancia mutua, entendiendo esto como una forma de salvaguardar el lugar que cada quien ocupa.

Cuando el responsable de área o el patrón se sobrepasa en las órdenes, o el trabajador no está dispuesto a soportar que le manden, vienen los conflictos, que por regla general terminan en los tribunales, lo que le representa una problema para quien pierde el caso.

En los primeros siete meses del año, el número de demandas que recibió la Junta Local de Conciliación aumentó en 13.2%, respecto al mismo período del año pasado, lo que denota que en 2018 hubo un total de 2 mil 079 denuncias, mientras que en el actual ciclo, de enero a julio, fueron 2 mil 354 asuntos.

Parte de los juicios se solucionan mediante convenios o el desistimiento de los actores con lo que se cierra el expediente, pero en otros los laudos son absolutorios, parcialmente absolutorios o condenatorios.

Para evitar que siga el aumento anual de demandas hace falta impulsar cursos de relaciones humanas en cada centro de trabajo y en los cuales participen ambas partes, de manera que se tenga presente que unos y otros son responsables del resultado que tenga su lugar de trabajo. Si hay armonía entonces la producción será el efecto que refleje la participación que tuvieron todos, al haber constancia de que cada quien aportó su esfuerzo para alcanzar ese fin.

Al mismo tiempo expresa que los jefes de la empresa son unos auténticos líderes al saber construir las relaciones interpersonales, en donde todos contribuyen para el mismo propósito, todo ello como consecuencia de una atmósfera objetiva.

Cuando un trabajador percibe que se reconoce su esfuerzo hace lo posible por mejorar su nivel de participación, pero si pese a ese esfuerzo no le dan el trato que cree merecer entonces reduce su aportación y propicia que tenga enfrentamientos con los demás. Aunque no es fácil congeniar con todos, es posible si se propician las condiciones, en lo que deben estar muy atentos sus superiores para evitar que por una situación de esa naturaleza sea despedido o abandone el empleo, que deriva en una demanda.

Investigadores de la conducta humana señalan que las relaciones entre personas son fundamentales para que puedan desarrollar sus habilidades, por lo que debería llevarse a la práctica en las empresas locales para que los distintos niveles laborales tengan presente cuál debe de ser su comportamiento y que éste se manifieste en un beneficio colectivo.

APUESTA SIN FIN

Si esto fuera un ring, en una esquina estaría Veolia con unos guantes enormes y en la otra el pueblo de Aguascalientes con sólo unas vendas. Es la única explicación que hay para representar la lucha permanente entre la concesionaria y los usuarios del agua entubada.

La compañía francesa mantiene una campaña de información en lo que -presuntamente– hace gala de las mejoras que hace al servicio, lo que supondría que las quejas en su contra son con ánimos de fastidiar, pero en la vida real la constante son las denuncias por la falta del vital elemento en varias colonias.

Por su parte, la Comisión “Ciudadana” de Agua Potable y Alcantarillado de Aguascalientes (CCAPAMA), que debería estar para vigilar que se dé una buena atención, se concreta a evidenciar las condiciones en que está, pero en este peloteo el único que pierde es el contribuyente.

Asegura el titular de la citada Comisión, Refugio Muñoz de Luna, que persisten los problemas “en la facturación de fluido en los hogares y además no se está haciendo la lectura de los medidores”, lo que en sí no es ninguna novedad, ya que es algo que se ha venido denunciado desde hace varios años.

Veolia le apuesta al cansancio de la población que al no hacerle caso termine por rendirse, a sabiendas que tiene a su favor la blandura de la autoridad municipal, que cada vez que arrecia el descontento de inmediato blande la amenaza de que no se revocará la concesión, cuando lo que exigen los colonos es que se restablezca el servicio y que además sea permanente, porque hay lugares en que uno o dos días lo reciben y luego lo suspenden una semana o por más tiempo, o lo suministran por tandeos sin avisar el horario.

Muñoz de Luna presentó una recopilación de lo que registra la concesionaria desde que en 1993 se hizo cargo del servicio (primero como SAASA, luego CAASA y ahora Veolia), al citar las imprecisiones, vicios y otras “perlas” que comete, lo que para solucionarlas, afirmó, “se requiere de tiempo, motivo por el cual ante la detección de cada caso que se factura mal es motivo de emprender un proceso sancionador a la empresa”, pero no explicó en qué consiste ese “proceso sancionador”.

De igual manera, informó que “se tiene a cuadrillas atrás del personal de Veolia que lee los medidores para asegurarse que este procedimiento se realice de acuerdo a lo establecido en el título de concesión y para que sea acorde con el consumo de cada domicilio de este municipio”, sin embargo, no aportó un solo dato de esa labor, por lo que todo queda como acostumbra la firma, que es de abuso permanente en el cobro, por lo que de un mes a otro son casi cien pesos de aumento, por lo tanto, si en realmente hay empleados de CCAPAMA que le pisan los talones a los de Veolia, sólo ellos saben a qué domicilios concurren.

Hasta tres veces por mes CAAPAMA señala que hay un “gran esfuerzo” por evitar las injusticias tan comunes de Veolia, como no tomar la lectura con el pretexto de que el medidor se encuentra dentro del domicilio y por eso aplica el cobro histórico más alto, lo que es en el 40% de los medidores, y aunque “se ha instruido a la concesionaria que ahora aplique el mínimo”, según Refugio Muñoz, está visto que se pasa la parte las instrucciones.

Es indudable que el fardo que llevan encima los aguascalentenses seguirá ahí, en función que Veolia por una parte y CAAPAMA por otra juegan al ping pong con los intereses de la sociedad, que hasta ahora ha aguantado, sin embargo todo tiene un límite.

BAJAS Y ALTAS

La cifra que dio a conocer el Gobierno del Estado en agosto pasado, de que había registrado un aumento en el número de trabajadores ante el Seguro Social, está en lo justo, porque aún cuando esta misma cifra fue dada de baja en otras entidades, aquí fue de crecimiento. En otros lugares se reflejó una disminución de puestos de trabajo, como así lo consigna la propia institución en sus informes, pero si los mismos empleos se reubicaron en esta entidad entonces se da como nuevos a nivel estatal. Seguramente que en el parte del IMSS fue que no hubo cambios en el registro nacional, pero en Aguascalientes se amplió la lista y esto es lo que importa.