Julio Pérez 
Agencia Reforma

Guadalajara, México.- Cuando los niños son expuestos a películas, música, lenguaje o actos sexuales que no son apropiados para su crecimiento, pueden desarrollar hipersexualidad y esto los hace vulnerables ante pederastas, explicó la Coordinadora del Área de Atención de Prevención del Abuso Sexual Infantil (PAS), Fabiola Cervantes Chávez.

«Sí puede ser más vulnerable o más propenso tanto a vivir abusos porque puede ser que algunas de estas conductas, no acordes a su edad, para ellos se les haga muy normalizadas, puede ser que busquen más de este tipo de experiencias», abundó.

Asimismo, al tener más información que el resto de los niños con los que conviven, los menores hipersexualizados pueden cometer abusos también, explicó.

«No necesariamente con esta intención de maldad, en el caso de los niños, sino por el simple hecho de transmitir algo que ellos vivieron», aclaró Cervantes.

De acuerdo con la psicóloga, no se trata de alejar de los niños todo lo relativo a la sexualidad, sino dejarlos madurar a su tiempo.

«Los niños y niñas, todo mundo, desde pequeñitos, desde bebés somos seres sexuados, por su puesto, sin embargo, la hipersexualización tiene que ver con adquirir, tanto conocimientos como experimentar sensaciones que no están de acuerdo a sus etapas de desarrollo», enfatizó.

Reconoció que el acceso a la tecnología hace difícil crear un filtro para los hijos, pero, si se habla con ellos, las situaciones podrían no pasar a mayores.

«El problema es cuando ellos están demasiado expuestos a este tipo de información (…) y no haya un acompañamiento», agregó.

Por otro lado, aunque no es regla general, un menor que utiliza lenguaje inapropiado, que hace alusión constante a los órganos sexuales o habla de relaciones sexuales muy elaboradas, puede que haya sufrido abuso sexual.

CUÍDELOS

– Evite golpear a los niños porque muestra falta de respeto a su cuerpo.

– No utilice frases como: «eres mío y yo sé cómo te educo», porque les enseña que son objeto que pueden sera manipulados.

– Respete sus límites cuando les dicen que no los toquen o besen.

– Evite conductas eróticas o platicar de sus relaciones sexuales frente a ellos.

– Hable con ellos, conteste sus preguntas.