Josemaría León Lara

La historia nos ha enseñado los grandes aciertos, pero también los terribles errores de la humanidad a lo largo de nuestra existencia en este nuestro planeta Tierra. Y a pesar de que, como se dice, de los errores se aprende, la naturaleza del ser humano sigue siendo la misma, puesto que la ambición de poder y riquezas son una constante con el paso del tiempo.

Es increíble que en un mundo globalizado y sobre todo tan llamado “civilizado”, siga existiendo la pugna por alcanzar la victoria de una fe única. Son lamentables los actos terroristas ocurridos esta semana en territorio francés en contra de periodistas y caricaturistas, con un móvil de odio y supuesta superioridad religiosa.

A pesar de que los hechos fueron perpetrados por tres individuos, la culpa no recae únicamente sobre sus hombros puesto que el odio con el que vive cierta sección del Islam hacia el mundo occidental, es una situación histórica que nos remonta hacia varios siglos atrás.

El asunto es que los actores del cobarde asesinato de doce civiles que se encontraban desempeñando sus tareas cotidianas, eran franceses nacidos en territorio galés y aun así forman parte del grupo radical del llamado Estado Islámico. Y no es una situación de sorprenderse ya que en las últimas décadas una gran cantidad de musulmanes provenientes de oriente medio han comenzado poco a poco a invadir al viejo continente, haciendo una gran fuerza en contra de las razas originarias europeas.

Cabe aclarar, que establecer un argumento en sentido absoluto diciendo que todos los musulmanes son terroristas, es un gran error, sería como decir que todos los políticos son corruptos. Como en cada religión existen grupos que se les denomina comúnmente como “ortodoxos” por su comportamiento extremo hacia la doctrina fundamental de su fe; pero aquí es donde el respeto hacia el prójimo debe tener un valor superior al de cualquier disputa de credo.

Ahora bien, la prensa internacional apunta a que el motivo por el cual la revista de corte satírico “Charlie Hebdo” fue blanco del más sangriento ataque terrorista del cual Francia tiene memoria en la últimas décadas, es que la publicación tenía fama de haberse mofado en repetidas ocasiones del Islam, de sus leyes y sobre todo, de su profeta Mahoma. Y esto lo confirmaron porque en el momento del ataque, las aparentes palabras pronunciadas por los terroristas fueron: “¡hemos vengado al profeta!”.

Lo acontecido en Francia es un hecho por demás reprobable y que causó la muerte de gente inocente, pero el ataque directamente contra periodistas deja ver claramente además de la sed de venganza, la evidente búsqueda de la censura a la libertad de expresión y de prensa, un Derecho Humano consagrado y reconocido por la Organización de las Naciones Unidas y encargada de su promoción a través de la Unesco.

Es en Francia donde el mundo entero tiene los ojos puestos, el hecho de asesinar a diez periodistas a sangre fría (las otras dos víctimas del ataque eran un recepcionista y un agente de policía) es una situación que causa verdadera indignación; pero no podemos dejar de voltear a ver a nuestro México, donde, desde el año pasado, es considerado el país más peligroso para ejercer el periodismo en América Latina, de acuerdo con la organización francesa Reporteros sin Fronteras (RSF), seguido por Colombia, Brasil y Honduras.

Aunque cada uno de los ochenta y un periodistas asesinados desde enero del año 2000 a septiembre del 2014 (cifras arrojadas por la ONG antes mencionada), podrían parecer casos aislados, pero detrás de todos se encuentra la censura, la cual puede provenir desde el mismo Estado hasta de grupos del crimen organizado.

No podemos seguir dejando pasar por alto que tantas voces sean silenciadas, por el simple hecho de que a través de su trabajo hayan tocado fibras sensibles que afectan a intereses del poder. Ahora que el mundo compadece a Francia en su dolor, nosotros, como pueblo mexicano, debemos primero atender nuestros asuntos, puesto que “la ropa sucia se lava en casa”. #JeSuisCharlie

Correo: jleonlaradiaztorre@gmail.com

Twitter: @ChemaLeonLara

 

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