Abel Barajas 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Procuraduría General de la República dejó en libertad a los dos empleados de una empresa de traslado de valores detenidos con 20 millones de pesos que, según un informe policial, serían entregados a un domicilio que corresponde a la sede nacional del PRI.
La delegación de la PGR en la Ciudad de México concluyó, tras las primeras pesquisas, que de momento no había elementos suficientes para presentar una imputación ante un juez contra los detenidos, sin embargo, decidió mantener asegurado el dinero.
Precisó que esto no supone la terminación de la investigación en contra de ellos porque de todas formas podrían ser llamados a una audiencia inicial ante un juez de control.
Alan Torres y Óscar Castañeda, de 32 y 44 años, salieron por la tarde de los separos de la subdelegación de la PGR en la Delegación Azcapotzalco, luego de casi 48 horas de haber sido detenidos por la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.
Según fuentes allegadas al caso, los dos acreditaron ser empleados de una empresa de traslado de valores y haber tenido justificada la orden de entrega de los recursos que les aseguraron. Además, la empresa para la que laboran también está en regla.
Un recibo que circuló horas después de su detención indicaba que la compañía Global Gesori Seguridad Privada y Traslado de Valores había sido contratada para el traslado de los 20 millones que Torres y Castañeda llevaban el pasado martes en una Lincoln Navigator.
Dicho documento mencionaba que los recursos debían ser entregados en el domicilio de Insurgentes Norte 59, Colonia Buenavista, sede nacional del PRI; sin embargo, fuentes federales dijeron que en las pesquisas surgió un dato distinto: que el dinero debía llegar a una empresa de seguridad privada.
Hasta el momento no se ha demostrado quién es el dueño de los recursos asegurados; en caso de que se acredite el origen y la propiedad, el Ministerio Público Federal procederá a su devolución, indicaron las fuentes consultadas.
Los informes recabados refieren que el martes pasado Torres y Castañeda llevaban consigo 29 millones de pesos retirados de Banco Santander, pero en el momento de su detención sólo estaban en posesión de 20 millones.
Aparentemente, los otros 9 millones ya los habían entregado en otro domicilio.
La investigación ahora continuará para aclarar el origen y el destino de los recursos, dijeron las fuentes consultadas.
El martes pasado, horas después de que se diera a conocer la captura de Torres y Castañeda, la dirigencia nacional del PRI se deslindó tanto de los empleados de la empresa de valores como del dinero.
“Este instituto político solicita a las autoridades competentes realicen una investigación exhaustiva, a fin de deslindar responsabilidades”, anotó.