Zedryk Raziel
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno federal dio la mano a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y ésta se tomó… la Cámara de Diputados.
A pesar de que las autoridades federales le ofrecieron entregar plazas automáticas a los egresados de las normales, pagarle bonos y salarios atrasados, así como suspender las pruebas de evaluación al magisterio, la CNTE impidió ayer las actividades administrativas en San Lázaro y obligó a suspender la sesión legislativa de ayer.
Diputados, asesores y trabajadores de la Cámara, entre ellos madres con sus hijos que son cuidados en una guardería al interior de San Lázaro, fueron encerrados durante 7 horas por los integrantes de la CNTE.
El reclamo de los maestros es que más allá de los ofrecimientos del Gobierno federal, sus demandas queden plasmadas en las leyes secundarias de la reforma educativa, una discusión que fue aplazada en la Cámara de Diputados por falta de consensos.
El diputado Porfirio Muñoz Ledo encaró a los maestros de la CNTE y les aconsejó hablar con alguno de los 40 legisladores afines a esa agrupación para que incidan en la discusión de las leyes.
«¿Qué quieren? ¿impedir una ley? Nunca la van a impedir, se va a legislar. Yo les propongo un parlamento abierto, todos los que quieran ir a discutir… es allá dentro, no es acá afuera, aquí no van a impedir nada», dijo el legislador.