El maquillaje que utiliza la LXIII Legislatura del Congreso de Aguascalientes no es suficiente para ocultar el rezago que registra muy cerca de concluir su labor, por lo que una vez más dejarán pendientes multitud de iniciativas, que la próxima, al igual que las anteriores, prometerá que en poco tiempo dictaminará, sin embargo es posible que siga los pasos de la precedente.

Ninguna ha cumplido con su cometido, ya que les importa más crear sus propuestas, al suponer que es la única vía para acceder a la inmortalidad, sin entender que las decisiones que se aprueban hoy pronto se olvidan, teniéndose en cuenta que aquello que en su momento fue importante no lo es a futuro, o que aún cuando exista un beneficio para la colectividad ésta no se acuerda quien lo planteó.

Cerca de 300 asuntos están en espera de ser resueltos, algunos datan de la LX Legislatura, como el que presentó en 2008 la diputada Mónica Delgado a nombre de la fracción parlamentaria de Acción Nacional, lo mismo que la entonces perredista Nora Ruvalcaba Gámez, el 24 de marzo de 2010; también hay uno de Gilberto Carlos Ornelas, del PRD, del 14 de marzo de 2011 y otro de Marco Arturo Reyes Delgado, de PNA, que data del 19 de mayo de 2011, lo mismo que los presentados por el mismo Gilberto Carlos el 29 de julio de 2013 y el 21 de noviembre de 2013.

Es factible que varios de los asuntos ya no tengan vigencia o carezcan del suficiente soporte jurídico, pero es necesario calificarlos y en su caso aprobarlos o desecharlos, al igual que los demás que están en el cajón del olvido, lo que no significa que por ello puedan ser enviados al bote de la basura para aplicar la clásica de “borrón y cuenta nueva”, algo que tal vez han considerado para dar la impresión que son los más trabajadores.

La justificación de la actual Legislatura está en el Senado de la República y la Cámara de Diputados, que heredan asuntos vitales para la vida del país, como el nombramiento del Fiscal General, en sustitución del Procurador General de la República y del Fiscal Anticorrupción, entre los más sonados, por lo que “mal de muchos consuelo de…”, que de ninguna manera los exime de responsabilidad.

Aunque juran por el plantígrado tahonero que su labor ha sido muy hacendosa y de notorios resultados, la realidad es lacerante, tanto que tienen encima centenares de expedientes en espera de ser resueltos, por lo que demuestran que es un parlamento amorfo, aplatanado, indolente, más dedicado a defender su ideología y a denostar la del oponente.

De los 27 ninguno ha reflexionado que su deber fundamental es servir a toda la sociedad, no sólo a la fracción política en la que militan, puesto que la comunidad les paga su dieta (salario), por lo que a ella se deben y a la que, por encima de todo deben responder.

Aunque la mayoría de los que fueron por la reelección, en los comicios que tuvieron lugar el pasado uno de julio, no alcanzaron el grado, quienes repetirán deben encabezar la corrección y mejoría del Congreso, proponiendo que en el primer año de ejercicio constitucional se elimine al 100% esas 300 iniciativas, para entonces sí poder decir que parten de cero y en el curso de los dos siguientes dos años dictaminar sobre la marcha con lo que evitarán caer en el mismo hoyo.

ESPERAN RESPUESTAS

En una democracia el gobierno está obligado a escuchar a los ciudadanos en sus peticiones, sugerencias y reclamos y dentro de las facultades y posibilidades proveer la solución, con lo que se cumple el enunciado que “la soberanía reside en el pueblo”.

Por lo anterior debería haber una respuesta a los planteamientos públicos que hay en lo individual y por grupos, aún de aquellos que desde el punto de vista técnico o económico no son factibles, pero que con una explicación convincente se cierra el capítulo.

La Asociación de Comerciantes del Centro (Acocen), en voz de su presidente Alfonso Linares Medina, solicitan que se amplíen las rutas de autobuses urbanos a esta zona, que se instalen paraderos amplios, dignos, mejores señales viales, parquímetros, bahías (parqueaderos) para taxis y camiones turísticos, además de ciclovías.

El propósito es atraer consumidores al centro de la ciudad capital, para ello requieren que desde todos los rumbos lleguen los camiones urbanos y así los residentes en las colonias tengan facilidades de ir de compras y con ello poder competir con las grandes tiendas que se han instalado en la periferia.

La idea de crear aparcamientos para taxis es que tengan un espacio exclusivo en que puedan llevar a cabo el ascenso y descenso de pasaje, lo que evitará que deban pararse en cualquier lugar con lo que obstruyen el flujo vehicular, algo que también beneficiaría a los autobuses turísticos, que para el comercio del centro son muy importantes ya que entre más opciones existan para que puedan bajar a los visitantes crecerán las ventas.

Asimismo, están preocupados por el tema de seguridad, al citar Alfonso Linares que es indispensable reforzar el sector, necesitándose de cámaras de vigilancia en lugares estratégicos, lo que por una parte contribuirá a disuadir a los delincuentes y por otra, cuando se cometa un ilícito tener la viabilidad de darle seguimiento al o los sujetos hasta lograr su captura, como ya es una práctica común en la capital del país.

Gran parte de los negocios han mejorado sus reglas de seguridad, al colocar equipos de videovigilancia interna y externa, al igual que modifican hábitos de apertura y cierre, elevan las condiciones para la contratación de personal, o colocar un área de paquetería, con lo que evitan que las personas ingresen con bolsos, mochilas y portafolios.

En varios lugares también cuentan con botones conectados al C-4 para que los policías acudan al llamado, que por regla general se hace durante o después de un asalto o que los mismos empleados capturaron a un ladrón, lo que en mucho ha ayudado.

Son acciones que el líder de Acocen estimó deben reforzarse, por lo que pide videocámaras en las principales calles para elevar la solidez en el cumplimiento de sus labores y como una protección para propietarios, empleados y consumidores.

Aunque podría parecer una canasta excesiva de demandas, las enunciadas están dentro de una lógica, por lo que ojalá las autoridades tengan el tiempo necesario para responder y pronto se vean los resultados.

DEBERÍA INQUIETARLE

Normando López Meixueiro, dirigente estatal de la FSTSE (Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado), consideró que sus representados no deben estar preocupados por el nuevo gobierno federal, puesto que esta central “siempre ha tenido relación con todos los gobernantes, prueba de ello fue la alternancia del año 2000”. Pues sí, sólo que entonces no hubo la amenaza de compactación de funciones, lo que de cumplirse como está anunciado habrá ceses disfrazados de liquidación, jubilación o renuncia forzada. La razón es muy sencilla, si se van a eliminar las delegaciones federales en cada estado difícilmente van a encontrar acomodo para el personal que actualmente labora en estos lugares. Está claro que son empleados con “conocimiento y experiencia”, pero que a la próxima administración no le interesa. Muy en su papel, López Meixueiro se basa en el ofrecimiento que hay, de que no se tocarán a los trabajadores sindicalizados, no obstante la experiencia vivida en las administraciones de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, cuando vendieron numerosas paraestatales, que también se comprometieron a que se respetarían la bases, no augura un puerto seguro.