Por Jesús Alejandro Aizpuru Zacarias

Tal parece que algunos de nuestros representantes populares en el Honorable Congreso del Estado, han olvidado cuál es su función, o simplemente nunca han sabido precisamente, qué es lo que deben hacer como legisladores.

Hago mención a esto, porque durante la sesión ordinaria de la semana pasada, alguna diputada olvidó que su función como representante popular es precisamente legislar, es decir: dar, hacer o establecer leyes; me pregunto: ¿será acaso que el hacer leyes en beneficio de la población que representan ya no es tan redituable política y mediáticamente, que es necesario recurrir a las falacias para ganar reflectores y adeptos?

Me queda claro, que la diputada conoce perfectamente el manejo de los medios, y cómo una nota puede generar un gran revuelto; sin embargo, ha pasado por alto algo sumamente importante, como representante popular que ahora es, debe ser responsable de lo que dice y conducirse con probidad, no puede estar generando notas, cual si fuera un periódico amarillista, con base en mentiras. Hoy en día, ella representa a un sector de la población y si dice conocer y tener elementos de prueba que acrediten actos de corrupción, es su deber como funcionaria y representante popular, acudir ante las instancias correspondientes y no a los medios de comunicación (tal vez aún no se acostumbra a ser legisladora).

Dejando a un lado la función para la cual fue elegida, la diputada decidió irresponsablemente utilizar la tribuna del recinto legislativo para golpetear a una ex funcionaria municipal sin contar con un solo elemento de prueba para sostener su dicho, y digo irresponsablemente, puesto que quien acusa tiene que probar, y evidentemente la diputada no pudo aportar ningún elemento que diera sustento a sus acusaciones, quedando todo en un simple circo mediático.

Resulta lamentable ver cómo es que se pretenda hacer “política” con la mentira, amparándose en el cargo que se ostenta. Por actitudes como éstas, es que la sociedad tiene poca credibilidad en los políticos, pareciera que han olvidado que los representantes populares deben conducirse con la verdad.

Por último, me permitiré invitar a la diputada, a dejar a un lado la falacia y los circos mediáticos, para ponerse a trabajar por los ciudadanos que representa. Estoy seguro que puede aportar mucho más a la sociedad de Aguascalientes trabajando y legislando, para así coadyuvar al desarrollo del estado, que generando notas periodísticas sin sustento alguno, que evidentemente caen por su propio peso.

Como es costumbre, les agradezco el valor de su lectura y los espero una vez más la próxima semana.

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