Los delincuentes de todo tipo y nivel se han vuelto retadores ante la autoridad y se requiere que haya firmeza para combatirlos, pues la estrategia de “abrazos, no balazos” no funciona y de ninguna manera debe permitirse descuido alguno de quienes están obligados a velar por la tranquilidad social, manifestó el presidente local de la Coparmex, Raúl González Alonso.

Aguascalientes ha dejado de estar blindado, pues así sea de paso, la delincuencia organizada ha dado muestras de su presencia, en tanto que quienes se dedican a los delitos comunes también se han convertido en un dolor de cabeza para la sociedad y está visto que también para las autoridades, pues nadie ha podido parar los robos y asaltos que tanto laceran a la comunidad.

“Está claro que la delincuencia sigue la misma dinámica, peor aún, pareciera que le han tomado medida a la autoridad y hasta los retan, como ocurrió el fin de semana con la mujer que se atrevió a sustraer un arma de una patrulla y disparar sin ton ni son, lo que puso en alerta a los habitantes de una zona del Morelos, eso no sólo es una falta de respeto, sino un desafío a los elementos policiacos de que es momento de que tomen las riendas y no se descuiden o se confíen”.

Las estrategias de seguridad nacional y estatal deben ser modificadas constantemente, sin bajar la guardia y no dejar cabos sueltos que puedan ser aprovechados por la delincuencia, así como mantener la coordinación entre corporaciones policiacas, con labores de inteligencia y golpes certeros a los delincuentes organizados tanto del fuero común como del federal.

“Se han dado golpes atinados para combatir al crimen organizado de altos vuelos, como ocurrió recientemente en esta localidad con el desmantelamiento de un narcolaboratorio, lo cual es muestra de que se pueden hacer las cosas cuando hay inteligencia, investigación pero también coordinación policiaca”.

Finalmente, por lo que respecta al Sindicato Patronal, subrayó que seguirá alzando la voz cuando sea necesario en demanda de mejor seguridad para todos los sectores de la población, tanto para las autoridades del ámbito nacional a los que no les han funcionado los abrazos, como a las estatales que han mostrado más tino, pero seguro hay casos en los que se requiere del uso de mayor fuerza de su parte.