La ciencia, el deseo de sobreponerse a la adversidad y la colaboración de sus profesores, están a punto de devolverle la capacidad de movimiento a un alumno de la Universidad Tecnológica del Norte de Aguascalientes (UTNA). Esteban Alvarado, un joven que perdió su brazo derecho, ya realiza movimientos del codo, gira la muñeca y abre y cierra la mano, esto, gracias a un brazo mecánico que fue diseñado por profesores de la institución donde estudia.
René Ulises Manuel Murillo, Rolando López Martínez y Fernando Octavio López Reyes, catedráticos de la institución, son los profesores que han colaborado en este proyecto, para el cual han adoptado el uso de tecnología que se encuentra disponible a nivel comercial, como los sensores mioléctricos.
Ulises Manuel Murillo indicó que para este proyecto realizaron un estudio sobre su funcionamiento, y desarrollaron un programa que realiza la lectura de niveles de voltaje de baja intensidad, que son las señales que el cuerpo humano transmite y que este tipo de sensores detectan; “una cosa es la función neuronal, y otra viene siendo la función muscular, por ello conformamos un equipo multidisciplinario, con profesores de las áreas de mecatrónica, procesos industriales y tecnologías de la información, para contribuir desde estas tres especialidades en el desarrollo del prototipo del brazo mecánico”.
Para el desarrollo de este equipo propusieron distintos diseños, de entre los cuales seleccionaron un prototipo esquelético, tomando en consideración que todo la motricidad y los movimientos del cuerpo humano se basan en la osamenta; en la parte mecánica adaptaron cinco servomotores de engranaje metálico de los dedos, y otras parte de esta prótesis como el codo y la muñeca, que gira a 270 grados.
El material utilizado para la primera versión de este prototipo, es un plástico denominado ácido poliláctico, pues la intención del equipo de investigación es que algunos de sus componentes se desarrollen en impresoras 3D, para que tengan un costo accesible, además de que ante la necesidad de alguna reparación, las piezas dañadas puedan substituirse rápidamente.
Por su parte, María Angélica Martínez Díaz, rectora de la UTNA, indicó que para expandir las bondades de este diseño, están analizando la posibilidad de firmar un convenio con el DIF Estatal, para elaborar más de estas prótesis para aquellas personas que las necesiten, a un costo menor del que tienen los dispositivos comerciales; de esta manera, la Universidad proveería los brazos y manos mecánicas, mientras que el DIF Estatal se encargaría de la terapia física y psicológica.

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