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Agencia Reforma

BARCELONA, España.- El delantero argentino del Barcelona, Lionel Messi, dijo que estaba feliz con sus cinco Balones de Oro, pero que cuando Cristiano Ronaldo lo alcanzó le dolió.
«Por un lado, me gustaba tener cinco y ser el único. Cuando Cristiano me igualó, admito que me dolió un poco, ya no estaba solo en la cima. Pero en ese momento Cristiano tenía mérito de llevarse el Balón de Oro y yo no podía hacer mucho más», dijo Messi a France Football, revista que otorga el prestigioso premio.
«Una vez más, los títulos de equipo son los más importantes, aunque los individuales tienen gran valor. En lo que al Balón de Oro respecta, cada uno lo vive a su manera. Eso sí, en el deporte del máximo nivel, siempre se quiere ganar».
Messi alabó al portugués y aceptó que sin ganar la Champions League era muy difícil que obtuviera los premios.
«Entiendo el porqué no ganaba. No cumplíamos el objetivo de ganar la Champions y esa es la competición que da más oportunidades de llevarse el Balón de Oro. Cuando Cristiano Ronaldo iba ganando los trofeos era porque hacía muy buenas temporadas y ganaba la Liga de Campeones, siendo además determinante», declaró.
Indicó que no se considera el mejor de la historia.
«Honestamente, yo no sé quién es el mejor jugador de la historia», manifestó.
Messi recordó el momento en que hace cinco años, debido a sus problemas con el fisco, se planteó abandonar España «no por razones futbolísticas sino personales», pero el apoyo que recibió «de Barcelona y del club» le hicieron desistir de esa intención, pese a que recibe «propuestas todo el tiempo».
Asimismo, admitió que todavía se pregunta qué le pasó a su equipo en el descalabro de las semifinales de Liga de Campeones ante el Liverpool la temporada pasada: «Sabíamos que nos podía pasar porque había pasado lo de Roma (el año anterior) y nos volvió a suceder de nuevo».
En la entrevista, Messi se definió «más como un creador de juego que como un goleador», y dijo que con el paso del tiempo, más aún tras la marcha de Xavi e Iniesta, intenta bajar más por el balón para construir la jugada, sin dejar de tener el gol en la cabeza.
«No cambiaría nada de mi carrera. Gané todo con el Barça. Por supuesto me encantaría ganar algo con Argentina. Era y sigue siendo un sueño. Pero bueno, es el destino, lo que Dios me ha dado. No puedo hacer nada», confesó el argentino, que todavía no siente «el peso de los 32 años» ni se atreve a poner fecha a su retirada.