En menos de un año, han transcurrido casi dos decenas de renuncias de funcionarios de alto nivel federal. Lo anterior, pone en evidencia que algo anda mal en el gobierno federal ya que no es normal que sucedan tantas renuncias en tan poco tiempo. En los últimos meses las renuncias más sonadas eran las de Josefa González-Blanco Ortiz-Mena, a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; así como la del senador Germán Martínez Cázares a la dirección del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Finalmente y como nota nacional, el día de ayer el aguascalentense Carlos Manuel Urzúa Macías presentó su renuncia a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Mediante un comunicado expresó su renuncia y a través de las siguientes líneas captó la atención de los mexicanos y provocó un mini sismo a la economía nacional: «Discrepancias en materia económica hubo muchas. Algunas de ellas porque en esta administración se han tomado decisiones de política pública sin el suficiente sustento. Estoy convencido de que toda política económica debe realizarse con base en evidencia, cuidando los efectos que ésta pueda tener y libre de todo extremismo, sea éste de derecha o izquierda. Sin embargo, durante mi gestión las convicciones anteriores no encontraron eco. – Me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés».

Como podemos observar, las palabras ponen en evidencia una gran crisis gubernamental que continúa desenmascarando los perfiles inexpertos y sin conocimientos que llegaron a ocupar puestos. Lo peligroso de todo esto, es que ni siquiera los propios mandos más altos como un Secretario de Hacienda puedan hacer algo para sacar de la administración pública a estos personajes sin conocimientos.

Durante muchos años se criticó el modelo de tecnocracia gubernamental que se impulsó en la administración pública federal; sin embargo, habría que hacer un análisis ponderado para comprender que bajo cualquier estadística se comprueba que verdaderamente los conocimientos y la capacidad deben de ser predominantes frente a los perfiles políticos y sin conocimientos.

Inmediatamente después de la renuncia de Urzúa, nuestro Presidente decide “ascender” de puesto al ahora Secretario Arturo Herrera, quien se desempeñaba como Subsecretario; sin embargo, en el fondo la señal emitida es que se trata de un peón más en su juego de ajedrez que parece evidenciar un hiperpresidencialismo al que tanto se criticaba en el que como se ha dicho ya en las últimas horas, parece ser que la economía nacional y las finanzas públicas las manejan fuera de la Secretaría al tenor de lo que ordene el Presidente.

Por el bien de nuestro país, me permito aplaudir el ejercicio de valentía de nuestro paisano el exsecretario y esperemos la sociedad comience a exigir más y más al gobierno federal que parecía aún gozaba de su burbuja bajo un bono de aceptación y credibilidad que afortunadamente se ha ido tronando poco a poco. En nuestras manos se encuentra continuar vigilando las acciones de nuestros gobernantes, pero esperemos que los políticos entiendan que más allá de la política, están las instituciones y los buenos gobiernos que no deben de ser otra cosa más que facilitadores de mejores condiciones para los ciudadanos.

Agradezco el favor de su lectura y les deseo un excelente fin de semana.

Correo: davidreynoso40@hotmail.com

Twitter: @davidrrr