La historia del Cristo Negro del Encino se remonta al año de 1744, cuya imagen de talla burda fue esculpida por negros o artesanos sin conocimientos de academia, que se encontraban en la Hacienda de Bocas de Ortega, de donde fue traída al Barrio de Triana para permanecer como devoción particular en una casa, donde debido al alto número de negros e indígenas que habitaban en el barrio, pronto comenzó a tener devotos que lo hicieron famoso en la villa de Aguascalientes, informó el coordinador técnico e investigador del Centro INAH en la entidad, Christian Medina.

En el marco de su ponencia titulada “La Devoción al Cristo Negro. El Señor del Encino del Barrio de Triana”, el especialista apuntó que fue esta creciente devoción la que propició que el párroco de Aguascalientes, Vicente Flores Alatorre, comenzara la edificación de un templo dedicado a dicha imagen en 1773, mismo que fue terminado más de 20 años después por don Miguel de la Ros, otro párroco de la villa.

Indicó que con este nuevo templo, el culto al Cristo Negro se acrecentó, como lo muestran la cantidad de regalos que fueron obsequiados para el culto de su santuario, ejemplo de ello es el Viacrucis Monumental de Andrés López o la colección de textiles litúrgicos que se conservan a buen resguardo hasta la actualidad.

Respecto al desarrollo de la devoción en el siglo XIX y XX, Christian Medina dijo que ésta se acrecentó gracias a algunos párrocos como Isidro Navarro, quien mandó hacer el actual altar principal; don Antonio García, quien compró las campanas mayores que se colocaron en la torre; y Ricardo Cuéllar, que en los últimos años se dedicó a restaurar el patrimonio que tiene la parroquia como el órgano tubular, un cuadro de Juan Correo que se encuentra en el bautisterio, y a completar con campanas todos los nichos de los tres cuerpos del campanario.

Finalmente, resaltó cómo en pleno siglo XXI la devoción de dicha imagen sigue acrecentándose, no sólo con festividades religiosas a lo largo de su trecenario, sino con ayuda de las oficinas de Turismo que han implementado la Trianada y la suelta de novillos, como parte de esta evocadora fiesta de Aguascalientes.