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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 09-Feb-2019 .-Conoce la trayectoria del avión presidencial. Su compra, sus lujos, sus anomalías y las deudas que heredó al Gobierno de López Obrador.

Piden TP-01 trasatlántico

En julio de 2012, la Sedena pretendió gastar 9 mil 840 millones de pesos en la compra y mantenimiento del nuevo avión presidencial para vuelos trasatlánticos.

Es decir, para evitarle ese contratiempo al Jefe del Ejecutivo, se pretendía destinar el equivalente a 757 millones de dólares.

La compra del avión implicaba un gasto de 8 mil 669 millones de pesos más mil 170 millones 378 mil por concepto de mantenimiento.

Eso quería gastar el Gobierno federal a pesar de que -en ese entonces- el Presidente Felipe Calderón realizaba vuelos trasatlánticos, en promedio, una vez cada dos meses y medio.

En diciembre de 2012, la Sedena oficializó la compra del nuevo avión presidencial y presupuestó 6 mil 308 millones para adquirirlo mediante un arrendamiento a 15 años.

Costo del hangar de EPN

En junio de 2014, el Gobierno de Enrique Peña Nieto se dispuso a invertir casi mil millones de pesos para modernizar y ampliar las instalaciones del hangar presidencial.

El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) registró ante Hacienda un proyecto de inversión de 945.6 millones de pesos para modificar casi 60 mil metros cuadrados del hangar.

La remodelación era necesaria para recibir el nuevo avión presidencial TP-01, un Boeing 787 Dreamliner con características especiales.

La flota presidencial de EPN

En diciembre de 2015, se publicó que el nuevo avión presidencial de Peña Nieto tendría 66 asientos, divididos en tres áreas: la parte delantera con seis módulos, cada uno con una mesa y cuatro lugares de piel ejecutivos, donde viajaría el Presidente y sus invitados; una central donde había un cubículo de descanso para el Mandatario, con un escritorio, un sillón, una caminadora y un baño completo; y una trasera, con 42 puestos tipo aerolínea, destinada a una veintena de escoltas y tripulación.

Compró Gobierno modelo en problemas

En enero de 2013, Grupo REFORMA hablaba sobre la adquisición de un nuevo avión para los viajes de Enrique Peña Nieto. En ese momento, ese modelo se encontraba en problemas.

En Estados Unidos, la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó en ese inicio de año mantener en tierra, temporalmente, los aviones de aquel modelo registrados en ese país, mientras se investigaban las baterías de estos aparatos, relacionadas con al menos un par de incendios recientes.

También, aerolíneas japonesas All Nippon Airways (ANA) y Japan Airlines (JAL) anunciaban que sacarían de circulación todos sus Boeing 787 Dreamliner para realizar controles de seguridad.

Blindan contra espías el avión presidencial

En octubre de 2015, antes de la llegada del avión presidencial, se informó que éste tendría protección antiespionaje.

El 18 de septiembre de 2014, la Secretaría de la Defensa extendió el contrato con la empresa The Boeing Company, firmado en 2012, para garantizar que el avión cumpliera con “medidas físicas de contrainteligencia”.

Detectan anomalías en compra de avión

En febrero de 2016, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó varias irregularidades en el proceso de compra del avión presidencial Boeing 787 Dreamliner y advirtió que la Sedena no acreditó que éste hubiese sido la mejor opción en el mercado.

En su informe sobre la cuenta pública 2014, indicó que entre las anomalías, que generarían costos financieros, estaba la falta de refacciones a bordo equivalentes a 334 mil pesos.

Falla, por primera vez, avión presidencial

En julio de 2018, el nuevo avión presidencial había sufrido una falla que se detectó horas antes de que Enrique Peña Nieto viajara a Puerto Vallarta, Jalisco, para la inauguración de la Cumbre de la Alianza del Pacífico.

La aeronave, conocida como TP-01 José María Morelos y Pavón, estaba en la posición tradicional en la plataforma del Hangar Presidencial para salir de viaje cuando personal operativo informó que había una falla en la tarjeta de la computadora del tablero central.

Desde que llegó el TP-01, en febrero de 2016, no se había registrado ninguna falla.

Bajan a Peña del TP-01

En septiembre de 2018, por segunda ocasión en menos de dos meses, el avión presidencial dejó varado en Nueva York a Enrique Peña Nieto.

La Presidencia informó que la aeronave presentó daños en una tarjeta de la computadora de vuelo. Por ello, fue enviado de emergencia el viejo avión TP02 Benito Juárez, que fue utilizado durante 27 años por 6 Mandatarios.

Será negocio vender avión

En julio de 2018, una vez celebrada la elección, el equipo de Andrés Manuel López Obrador dijo que vender el avión presidencial, comprado por la gestión de Felipe Calderón y estrenado por la de Enrique Peña Nieto, reportaría ganancias a la actual Administración federal.

Alfonso Romo, próximo Jefe de la Oficina de la Presidencia, dijo que esa venta podría redituar ganancias, pues aseguró que el gasto de mantenimiento y el gasto de operación era un locura para el nuevo Gobierno austero.

Ingresa el TP01 al taller

En octubre de 2018, el avión presidencial entró al taller de mantenimiento luego de haber fallado en dos ocasiones durante la gestión de EPN.

Esta fue la primera vez que la aeronave fue sometida a revisión desde su llegada al País en 2016.

El Boeing 787-8 permaneció al menos un mes en el taller del hangar presidencial.

Gastó EPN 250 mdp en viajes al exterior

En septiembre de 2018, Grupo REFORMA informó que Enrique Peña Nieto cerró su sexenio con más de 250 millones de pesos gastados en viajes internacioneles.

Hasta aquel mes, Peña Nieto realizó 66 giras por el extranjero, tocando 42 países (18 de ellos en más de una ocasión). Y, en al menos una tercera parte de esos recorridos fuera de México, estuvo acompañado de su esposa Angélica Rivera y algunos de sus hijos.

Entre 2013 y 2017, la Presidencia de la República erogó 248 millones de pesos en giras por el mundo y, en 2018, habría gastado al menos 12 millones en cinco giras que incluyeron siete países.

Se va el avión; queda costoso hangar

En diciembre de 2018, el avión presidencial hizo su último vuelo y con la salida de Peña Nieto de la presidencia quedó un hangar que costó 875 millones de pesos.

El hangar presidencial donde se guardó fue construido exprofeso para ello por una filial de Grupo Higa.

El avión presidencial partió del AICM al aeropuerto de logística del sur de California, Estados Unidos, en el condado de San Bernardino para iniciar su proceso de venta.

Destinan 416 mdp al avión en venta

En febrero de este año, se publicó que el Gobierno actual de Andrés Manuel López Obrador seguirá pagando en 2019 el arrendamiento financiero del avión presidencial, que desde diciembre está “almacenado” en un hangar en California, Estados Unidos.

El Presupuesto de Egresos de este año asigna 416.9 millones de pesos a la Sedena para continuar con el proyecto de inversión 12071320003 iniciado en 2012.

La Sedena debe seguir pagando con recursos del erario las mensualidades del arrendamiento financiero a 15 años pactado con Banobras.