Alrededor de sesenta taxis aguascalentenses se encuentran fuera de circulación en este momento, a causa de que resultaron dañados al mojarse durante la inundación de hace una semana, cuyas reparaciones les costarán a los concesionarios más de un millón de pesos, a razón de 20 mil a 30 mil pesos por unidad, informó el dirigente de la AUGTEA, Óscar Romo Delgado.

Indicó que las afectaciones de los vehículos de alquiler no se limitaron a quedarse varados en la calle, sino el daño físico de los motores, en el sistema de transmisión, en las computadoras de los coches, así como las tapicerías húmedas, motivo por el cual se encuentran en los talleres mecánicos y eso representa un impacto a las finanzas de los concesionarios.

El dirigente de las Agrupaciones Unidas del Gremio Taxista del Estado de Aguascalientes aseveró que algunos choferes no fueron prudentes y se metieron a los charcos y ahí se quedaron, se desbielaron algunos automóviles, se mojó el interior y hay que dejar que sequen, motivo por el cual no pueden prestar servicio a nadie.

Para las reparaciones, cada concesionario deberá invertir un promedio de 20 mil a 30 mil pesos por vehículo, además implica que durante semanas pueden estar fuera de circulación y por ende sin generar economía entorno a esa unidad.

Asimismo llamó a los operadores de taxi a ser sensibles en estos tiempos de lluvia en el sentido de levantar a los pasajeros que les soliciten el servicio de traslado y no dejarlas en la calle.

Si bien aclaró que los choferes deben estar muy atentos de la cantidad de lluvia que cae, porque en primer lugar se debe salvaguardar la integridad física de las personas y de los vehículos, y ciertamente se debe dejar de circular si se observa presencia fuerte de agua en las calles.

Romo Delgado señaló que en los días de lluvia suele incrementarse la solicitud de servicio por parte de la ciudadanía, a fin de llegar con mayor prontitud a sus centros de trabajo, a sus domicilios particulares o a cualquier otro lugar.

Sin embargo, también serán cuidadosos para evitar situaciones como las actuales en que tienen que sacar unidades de circulación por los daños mecánicos y eléctricos ocasionados a las mismas.