carlos rodriguez anguiano ASC_20191Las verdaderas gangas provocan que las personas tomen decisiones rápidas, sin detenerse a pensar un poco en el paso que están a punto de dar. Personas que han sido víctimas de malos o peligrosos procedimientos de la cirugía, reconocen que son convencidas a través de excelentes precios, señaló el Dr. Carlos Rodríguez Anguiano, cirujano plástico.
Mencionó que si un milímetro de sustancia aprobada cuesta entre 150 y 200 dólares, no es posible ofrecer el producto en 50 o 100 dólares; en cambio, en clínicas fraudulentas, ofrecen grandes volúmenes por unos cuantos pesos.
Advirtió sobre la creciente oferta y demanda de modelantes en cara, glúteos y piernas, sustancias que se infiltran con la anuencia del paciente, al que convencen diciéndole que es lo mejor que viene de Europa y Estados Unidos, que son los únicos que lo manejan, y que por ser los únicos distribuidores lo dan barato. Muchas veces se trata de derivados plásticos, como el polivinil metacrilato.
La enfermedad por adyuvantes o modelantes es una patología frecuente en nuestro medio que conlleva un abordaje complejo por la diversidad de los materiales aplicados y la profundidad de los planos anatómicos en que son infiltrados. Esta enfermedad se compara con el lupus, por su efecto autodestructivo, es incurable y se recurre a la cortisona para atemperar reacciones.
Cuando se inyectan esas sustancias, la reacción adversa puede ser inmediata o después de algunos años el cuerpo reacciona para tratar de desbaratar esa sustancia, pero lejos de disolverse destruye lo que se conoce como tejido de colágeno de riñones, hígado, bazo.
Ejemplificó el caso de Alejandra Guzmán, quien deberá permanecer en tratamiento de por vida.
Rodríguez Anguiano señaló que la principal causa de consulta se deriva de implantes mal colocados, le siguen las liposucciones mal hechas, y aunque parezca increíble, hay gente letrada que acude con charlatanes y posteriormente tratan de buscar una solución profesional.
“De sobra sabemos que la cirugía plástica no es un paseo por el parque y que representa riesgos y algunas veces peligros. Debe ser valorado y operado sólo quien presente buen estado de salud y quien esté de acuerdo con el plan y resultados propuestos.”
Las personas con sobrepeso que creen solucionarlo con dinero y no con cuidados en su alimentación, si además caen con el charlatán que les dirá lo que quieren escuchar, de seguro terminan en el quirófano y con malos resultados.
No hay magia en la cirugía, no hay resultados inmediatos. Cuida tu salud, cuida tu dinero, cuídate a ti mismo, busca que tu cirujano sea de a de veras, lo que se puede consultar en la página www.cirugiaplastica.org.mx <http://www.cirugiaplastica.org.mx>, recomendó.
El especialista dio a conocer las diferencias en la formación de un cirujano plástico y de un charlatán:

CIRUJANO PLÁSTICO:
*Escuela de medicina completa (de seis o siete años).
*Acreditar el examen nacional de residencias médicas.
*Entrenamiento en cirugía general (tres años), dentro de un hospital acreditado por el Consejo Mexicano de Salubridad.
*Acreditar el examen para ser admitido a realizar subespecialidad
*Tres años dentro de un curso universitario en cirugía plástica estética y reconstructiva acreditado.
*Acreditar examen final de especialista en cirugía plástica estética y reconstructiva ante la INAM-Consejo Mexicano de Especialidades Médicas SEP.
*Acreditar examen de cerficicación ante el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva.
*Ejercer.
*Recertificarse cada cinco años, demostrando haberse mantenido en constante actualización, con un mínimo necesario de cursos.

CHARLATÁN: maestría o doctorado en medicina estética:
*Escuela de medicina (de seis o siete años).
*No presentar ningún tipo de exámenes.
*Pagar alrededor de diez mil pesos mensuales, para acudir un sábado de cada mes, por el tiempo acordado (6-12-24 meses).
*Ejercer.

Incluso, actualmente este tipo de cursos “de vitrina” se ofrecen por WhatsApp, agregó al lanzar la siguiente consigna: “Usted decide si acudir con quien aprendió cirugía plástica como un oficio, o con un especialista que ejerce la profesión como ciencia”.