RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

La autorización a Elba Esther Gordillo para ir a su domicilio y ahí continuar el proceso penal que tiene por lavado de dinero es algo que absolutamente hace evidente que hay una operación simultánea: una operación electoral asociada con un desistimiento judicial y entonces la Procuraduría General de las República decide no insistir en que se revoque un amparo que favorece a una señora a la cual la van a mandar a su casa para que siga cumpliendo con todo un proceso que ya lleva varios años. No le han dado la exoneración, no está libre, sigue estando en una reclusión domiciliaria, como ha estado cualquier persona que llega a esa edad y que es finalmente el relativo disfrute de una condición piadosa por parte de la ley. La ley nos dice que cuando se llega a una edad avanzada, más allá de la edad provecta, a la senectud, ya no se tiene porque estar en la ergástula fría de Tepepan ni tampoco en un hospital, vigilada por varios policías en la puerta del cuarto. Con esto se puede ir a su casa pero sigue estando en proceso. ¿Qué esto es una operación corporativa? No lo creo como tal. Pues no creo que a partir de la salida de Elba Esther el pri se haya ganado un millón de votos. Es imposible. Lo que sí creo es que el PRI se ha ganado muchísimos operadores electorales en las casillas porque los maestros son expertos en auxiliar en labores de conteo de actas, de revisión, de estar como representantes de Partidos adentro de las casillas, etc. Entonces los maestros irán a las casillas electorales cuando venga la jornada, como representantes del PANAL, a cuidar los intereses del PANAL y de la alianza que tiene con el PRI. Eso es lo que están consiguiendo los priístas al aliarse con un ejército de maestros que les pueden significar la cobertura en el momento en el día exacto de la elección. Hay que recordar que en las ocasiones anteriores, por ejemplo, de las dos derrotas de Andrés Manuel López Obrador en sus intentos por la presidencia, se decía que no habían tenido suficientes representantes de casilla y que eso los había colocado en situación de no poder advertir cualquier irregularidad en los conteos, en el número de visitantes o en las papeletas, en fin, todo esto de las operaciones electorales. Bueno, pues con esta alianza el PRI se garantiza que va a tener suficiente gente para cubrir, aparte de con los suyos con los aliados del PANAL y del Partido Verde, todas las miles de casillas, en todas van a tener representantes, es lo que se ganaron. Pero, ¿se lo ganaron a cambio de concederle el privilegio a la maestra Elba Esther Gordillo de la reclusión domiciliaria, que desde luego es mucho más cómoda que la prisión en un reclusorio? Ya en su casa podrá recibir a sus familiares y amigos a todas horas, aunque estará de todas maneras impedida del movimiento total y de la libertad completa, pero estará un poco más holgada, digamos que estará recluida pero no tendrá cadena.

Los priístas se ganaron eso y más. También se ganaron las prerrogativas del PANAL para la alianza y eso aumenta en más de 100 millones de pesos para la campaña, de lo que el PANAL tiene como prerrogativas legalmente distribuidas por el Instituto Nacional Electoral. En síntesis aquí todos salieron ganando. Pero no me pregunte si salió ganando la justicia. Porque como dijo el presidente de la Corte: “Yo no soy juzgador”. Pero que esto es una maniobra electoral… ¡Sí, lo es! Obviamente que lo es. Y cualquier priísta cínico podría decir “sí lo es…  ¡y qué! Porque todas las cosas que se hacen en la política son maniobras electorales en tiempos electorales. ¿Qué no es una maniobra electoral del PAN hacer una alianza con el PRD y con Movimiento Ciudadano? ¡Claro! Dirá cualquier defensor de una alianza: “Sí, pero no nos llevamos entre las espuelas al sistema de justicia ni mezclamos órganos del gobierno en la operación de las elecciones, ni ponemos la Procuraduría General de la República al servicio del PRI”. Eso es lo que podrán decir, y cuando lo digan seguramente lo dirán con razón. Pero los otros dirán: “No, nosotros no hemos hecho nada”, “¡Pero están aquí los hechos!” Dirán: “Son simples coincidencias” Y alguien dirá, en el extremo del cinismo: “Es como si un 19 de septiembre se hace un simulacro de terremoto, en memoria de un terremoto que hubo hace muchos años y que cuando acaba el simulacro ¡empieza a temblar de a de veras! “¿Que coincidencia, no?”. Pues las coincidencias en política no existen, en todo lo demás sí pero en política no, y estamos viendo en este asunto algo que habla de la habilidad, o de la marrullería si usted quiere, del PRI. Sí, obviamente que lo están haciendo con esa finalidad pero mientras no haya un sistema diferente de impugnación, los que se quejan podrán impugnar la decisión de la PGR, no lo sabemos, no sabemos si haya un mecanismo para ir a algún lugar a denunciar que la PGR se ha desistido de la revisión de un amparo solamente porque al PRI le conviene poner a una señora en prisión domiciliaria y no en prisión real. No lo sabemos. Pero si lo hay… ¡que lo hagan! Y si no lo hay quiere decir que aprovechando un vacío legal el gobierno manipuló a la PGR. Que lo decidan los que saben de leyes.

 

EL REACOMODO DE LAS FUERZAS POLÍTICAS

En otro tema le comento que estamos viendo el reacomodo de las fuerzas políticas del país. Estamos viendo un realineamiento. Cada quién tiene su propia alianza, cada quién tiene su propio grupo y estamos en la antesala del país de la demagogia, en el país de lo imposible pero de lo necesario. Que dice por ejemplo Ricardo Anaya que vamos a tener un ingreso básico universal. O sea que le van a dar dinero a la gente. ¿Cuánto? No se sabe, pero ya lo ajustarán si logra ganar. Esto no es más que una imitación aumentada, que tiene una gran lupa, la lupa del interés coyuntural electoral de persuadir a la gente con dádivas, lo que ya había hecho en algún momento Andrés Manuel López Obrador y que ahora lo quiere ampliar hasta el extremo. A un señor se le da dinero porque es muy mayor, a otra muchacha se le da dinero porque es una madre soltera, a otro muchacho se le da dinero porque tiene un problema de distrofia muscular, a otro se le compran anteojos porque no ve bien, etc., etc. Se les da “porque yo soy el Estado”, yo soy el gobierno que hace posible la vieja frase de los mexicanos cuando querían correr de su casa a un gorrón: “Vete de aquí ¡que lo mantenga el gobierno!”. Entonces estamos buscando gobiernos no que administren el país, no que cumplan con la obligación del Estado sino que mantengan a la gente. Si es un Nini –muchachos que NI estudian NI trabajan- será un Nini con 3,600 pesos mensuales. Ví a media semana una caricatura en un diario en donde un Nini le pregunta a otro: “¿Y esos 3,600.00 pesos qué? Nos lo van a traer a la casa o vamos a tener que ir a recogerlos?”. ¿Que a alguien se la cayó la casa? El gobierno se la construye porque es un damnificado, le tienen que dar y dar y dar. Y es el gobierno dadivoso. Ya ni siquiera es el ogro filantrópico, es simplemente el filantrópico. El Estado filantrópico que va a sacar de todos sus problemas a los ciudadanos ¿A cambio de qué? A cambio de que entreguen la capacidad de diseñar su futuro, su país, el rumbo por el cual quiere ir, el rumbo por el que ellos decidirán por la gente. Pero esto será algo inviable, porque es muy fácil sacar dinero pero es muy difícil meterlo en la bolsa en donde el dinero se genera, se produce. No es regalando dinero como se combate la pobreza, sino generando empleo, educación, las cosas que un gobierno serio debería estar planteando. Pero si plantea las cosas en serio pierde las elecciones. ¿Por qué? Porque la gente no vota con la cabeza, la gente vota con la emoción y recibir un regalo, así sea de Navidad, o así sea un regalo electoral permanente, es mucho más emocionante que un llamado a la responsabilidad, al trabajo, a la construcción de un verdadero país.

 

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