CDMX.- A la afición cruzazulina le hierve la sangre por regresar al Azteca, especialmente a quienes viven en las colonias aledañas al inmueble, como la Santo Domingo Coyoacán, que tenían muchas dificultades para ir al Azul.
“Vivimos en la Colonia Santo Domingo y pues sí se nos hace más cerquita, aquí pasa el pesero y aquí igual nos recoge, pagamos 20 pesos de ida y de vuelta.
“Yo vine a ver a (Carlos) Hermosillo aquí, a un sinfín de jugadores. Se nos hace mucho mejor, más barato y queremos venir cada 15 días”, contó Carlos Rodríguez, aficionado cementero.
Como Carlos, cientos de personas se formaron en las taquillas del Azteca para comprar sus boletos para el debut de La Máquina, ante Puebla, esperando hasta dos horas y media bajo el sol.
Pero el calor no impedía que la gente, mucha de estas colonias, se fuera con una sonrisa por la emoción de ver a su equipo en una casa que le dio triunfos y, consideran ellos, pesa más.
“Nosotros siempre habíamos estado aquí, yo no sé por qué se fueron para allá, a mí no me gustó nunca el cambio, para allá casi ya no fui.
“Y también aquí me tocó ver la Copa Libertadores contra Rosario (Central), River (Plate), Boca (Juniors), aquí era otro asunto. Pesa mucho”, dijo Rodríguez, emocionado además porque su hijo verá a los celestes en este escenario.
Y la afición, aseguran, lo hará pesar aún más.
“Santo Domingo es la colonia más grande de Latinoamérica porque fue una invasión, en una casa de 150 metros viven 6 o 7 familias, vas a ver cómo va a pesar aquí”.
Los boletos estarán disponibles en taquillas de 10:00 a 17:00 horas hasta el día del partido, y sólo se permite adquirir dos por persona.
Entretanto, los jugadores de Cruz Azul que participaron en el empate a dos ante Toluca el sábado, tuvieron una sesión regenerativa en el Centro de Alto Rendimiento.
El ecuatoriano Ángel Mena trabajó por separado, pues presenta una lesión muscular grado 1 en el bíceps femoral derecho, justamente ocasionada tras en ese duelo, el último de la pretemporada celeste, y es duda para el juego ante los Camoteros. Antonio Sánchez/Agencia Reforma