Luego de que 25 sacerdotes han sido asesinados en lo que va del sexenio, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) presentó hoy sus Protocolos Básicos de Seguridad Eclesial: Personal y de Recintos Religiosos.

La Iglesia católica mexicana difundió el documento dirigido a Cardenales, Arzobispos, Obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y agentes de pastoral que por su labor están expuestos a contextos de violencia.

Los Obispos mexicanos proponen crear en cada Diócesis un equipo de seguridad que cuente con un comité de emergencias, un comité de crisis y un equipo jurídico.

En las medidas de prevención personal llaman a los clérigos a evitar la rutina, y que los desplazamientos a zonas violentas se realicen preferentemente de día.

También plantean avisar al personal de confianza y familiares cuando se realice alguna visita a personas o lugares, y mantenerles al tanto de los movimientos y rutas.

En el documento se llama a cada parroquia a la contratación de seguros de daños a terceros, a fin de que las personas como sacerdotes, religiosos y laicos que trabajen o estén en los templos sean atendidos durante una eventualidad.

En caso de extorsión telefónica, piden estar atentos a llamadas fraudulentas por lo que se recomienda que las personas que reciban estas llamadas actúen con precaución.

En caso de secuestro piden conservar la calma, proporcionar al agresor el número telefónico de una persona que pueda negociar y dar aviso a una autoridad competente.

En el caso de los inmuebles se convoca a controlar el acceso a los recintos, pues en el 75 por ciento de los robos la forma de entrar y salir de un ladrón es por la puerta lateral o la puerta trasera de una parroquia.

Se pide hacer un inventario con fotografías de los objetos que hay en los templos, y hacer un respaldo de los documentos importantes.

En el texto piden la contratación de seguros para resguardar los edificios así como los bienes muebles e inmuebles que están bajo custodia del sacerdote.

Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la CEM, enfatizó que en los templos no se contempla la presencia de policías o militares armados.

En conferencia de prensa explicó que, respecto al asesinato de sacerdotes, han tenido comunicación con funcionarios de la Secretaría de Gobernación y con las Fiscalías de los estados, las cuales no han dado respuestas a los casos de párrocos asesinados.