Noé García Gómez 

El día de ayer se dio un anuncio que cimbró al PAN, renunció a sus filas Margarita Zavala, destacada militante panista, aspirante a ser candidata a la república por ese partido y su esposo es  el expresidente Felipe Calderón (nótese la frase “su esposo es” trato de ser políticamente correcto). Una figura que destacó por su discreción y sencillez en el sexenio calderonista (contrastando con su antecesora Martha Shagún); pero una vez que manifestó su aspiración, esa discreción y sencillez se transformó en activismo y presunción.

Su constante disputa contra Ricardo Anaya (avivada con la gasolina que de vez en vez arrojaba Felipe por un lado y anayistas por el otro) metió al PAN en una disputa fratricida.

Si cree la clase política que dicha lucha términó, pienso que apenas comenzará lo fuerte, principalmente por lo siguiente:

1.- iniciará la desgastante discusión mediática de que si Zavala deja al PAN para hacerle el juego al PRI, contra el que Anaya corrió a empujones al calderonismo; que si el partido no puede estar al amago del “soy yo o nadie” versus Anaya tiene secuestrado al PAN. Un corrosivo debate que sin duda repercutirá en las encuestas rumbo al 2018

  1. La lógica aritmética decía que el PAN pondría condiciones en el pragmático Frente Ciudadano por México, primero por tener a los precandidatos mejor posicionados, y segundo por tener el mayor porcentaje electoral inmediato. La renuncia del grupo calderonista creará un boquete de dimensiones difíciles de calcular, además que le quita autoridad a la dirigencia anayista que controla el PAN nacional.

3.- En los próximos días se vendrán una cadena de renuncias de liderazgos panistas, es ahí donde se podrá realizar el corte de caja, de entrada se detecta el grupo de 6 senadores, otro tanto de diputados, pero imaginen que algunos gobernadores la sigan en su aventurada decisión.

4.- Donde festejan socarronamente, es tanto en MORENA como en el PRI, si el Frente Ciudadano por México se relamía los bigotes con la renuncia de Monreal en la CDMX, imagínense este escenario.

5.- No descartemos que uno de los partidos del Frente Ciudadano por México, PRD o Movimiento Ciudadano, -principalmente este último- la suba al ring de la disputa presidencial dentro del Frente, pero ahora como “candidata ciudadana. Si es así, se iniciarán largas discusiones privadas y públicas, primero sobre el método de elección buscando que sea abierto y después sobre el resultado de la designación.

6.- Si no se da el punto anterior, ¿Zavala buscaría un frente de independientes? Esto es buscar el consenso con Ríos Piter, el Bronco, Ferrís, etcétera, sin duda sería la mejor posicionada, ahora ¿esto le alcanzará? Para que le sirviera ese capital político, recordemos que el calderonismo tiene vasos comunicantes y cercanía con José Antonio Meade, el que parece es el favorito de Peña, si es así, ¿negociarían un virtual apoyo entre el peñismo y calderonismo para que en la recta final de la contienda se apoye al mejor posicionado?

La verdad es que el ajedrez político rumbo a la elección presidencial sigue moviéndose y las estrategias y escenarios no los visualizamos del todo.