Con el lema “La mejor acción es la prevención”, ayer se conmemoró el Día Nacional de la Salud Materna y Perinatal; el objetivo principal es reducir los rezagos en la atención de todas las mujeres, sus parejas y recién nacidos durante la etapa pregestacional, el embarazo, parto, puerperio y la etapa neonatal.
Y con ello, lograr que las intervenciones sean efectivas, preventivas, integrales y de calidad, para que las mujeres tengan un trato digno y respetuoso de los prestadores de los servicios de salud.
El titular del ISSEA, Sergio Velásquez García, señaló que la mayoría de las muertes en recién nacidos se dan por prematuridad, malformaciones congénitas, infecciones e hipoxia-asfixia; sin embargo, el 80% de estos casos pueden ser prevenibles y tratables.
“Debe mejorarse la calidad de la cobertura de las intervenciones en mujeres antes de embarazarse, durante el embarazo y con el recién nacido, para con ello disminuir las muertes en infantes”.
En la salud materna, la mejor acción es la prevención; la salud materna es responsabilidad compartida (paciente, familia, sociedad y sistema de salud).
Comentó que la atención pregestacional es la base de un embarazo saludable; es importante la localización de mujeres en edad reproductiva en: la comunidad, ámbito escolar y laboral, para identificar factores de riesgo.
“El control prenatal previene las complicaciones y disminuye los riesgos; la sospecha, identificación y tratamiento de las infecciones urinarias y cérvico vaginales, disminuyen la probabilidad de partos prematuros y recién nacidos de bajo peso”.
Asimismo, la elaboración del plan de seguridad del embarazo permite planear la respuesta familiar y social ante una emergencia obstétrica.
El funcionario ponderó la importancia de identificar y concientizar sobre este problema a mujeres en edad fértil con enfermedades concomitantes, además de embarazadas, con énfasis en las que pertenecen a grupos vulnerables, personal de salud y población general.