Salvador Rodríguez López

Es absolutamente lógico que todo aquel que ha estado en los primeros niveles de la política sienta que es el momento de ir por el sillón principal de su estado o país, por lo que conforme se acercan los tiempos surgen aspirantes que contribuyen a enriquecer el bagaje político-electoral.
Lo que en fechas ya lejanas era un sacrilegio hoy es normal, que todo el que considere que ha llegado la hora de dar a conocer sus intenciones para que los ciudadanos empiecen a aquilatar quien es el que conviene más para ocupar el cargo.
En ese sentido va la intención ya aireada por Fernando Herrera Ávila, panista de cepa, que sin tapujos señaló que buscará la candidatura a gobernador, misma que habrá de definirse en 2022, con lo que va un paso delante a quienes dentro de su propio partido tienen el mismo proyecto.
Aunque ella no lo ha externado sí varios de sus allegados, al juzgar que Teresa Jiménez irá por el voto interno, al igual que los senadores Juan Antonio Martín del Campo (que asegura “se la deben”) y Martha Márquez, lo cual augura una lucha intensa en el Partido Acción Nacional, ya que conforme se acerque el día se sumarán más aspirantes.
Contrario a lo que recomendaba el extinto líder cetemista Fidel Velázquez, del que se mueve no sale en la foto, hoy el que espera se queda como estatua de sal, además, en el caso del PAN, Vicente Fox inauguró la era de los audaces cuando, aprovechándose de que era gobernador de Guanajuato anduvo casi dos años recorriendo todo el país, supuestamente promocionando a su estado y finalmente, contra todo pronóstico, se hizo de la candidatura presidencial, cargo que ganó en el año 2000.
Bajo este marco es normal que el contador Herrera haya expresado el pasado 2 de junio su propósito de suceder a Martín Orozco Sandoval, quien fue su compañero en el Senado de la República, lo que de lograr permitiría que Aguascalientes “siga avanzando en la línea de bienestar y modernización que merecen sus habitantes”, apuntó.
Para alcanzar esa posición ha tenido que pasar por diversas etapas, tanto a nivel partidista como en la escena pública. En 1988, a los 20 años de edad, ingresó al PAN y desde entonces ha sido un firme promotor del activismo juvenil. Fue regidor en el Cabildo de Aguascalientes (1992-1995), diputado local (1995-1998), secretario de Desarrollo Social estatal (1999-2000), diputado federal por el Distrito 02 (2000-2003) y senador de la República (2012-2018). También fue candidato a presidente municipal de Aguascalientes en 2010, siendo su única mácula en su hoja curricular.
El 17 de febrero de 2015 fue designado coordinador de la fracción legislativa del PAN en el Senado, en sustitución de Jorge Luis Preciado, quien buscaría la gubernatura de Colima que finalmente no consiguió y tampoco regresó a su antiguo puesto, por lo que Fernando Herrera lo cumplió hasta el final de la legislatura en 2018.
Actualmente ostenta el cargo de vocero del Comité Ejecutivo Nacional, que recibió el 11 de diciembre de 2018, desde el cual ha reiterado que el partido debe distinguirse como una opción de verdadero contraste frente a las políticas públicas del actual gobierno.
Su carta está sobre la mesa, sin embargo el riesgo que tiene Herrera Ávila es ser blanco de la oposición y del infaltable “fuego amigo”, lo que sin duda debe tenerlo considerado, ya que por su trayectoria sabe que se mueve en un terreno movedizo, donde hay que tener cuidado de no ser blanco de los dardos que en cualquier momento vendrán.

¿Y LOS CUMPLIDOS?
De ninguna manera es una pregunta ociosa, por el contrario, debe ser respondida por la autoridad correspondiente a los miles de propietarios de automotores que cumplen en tiempo y forma con el cambio de placas, quienes ni siquiera reciben las gracias, lo contrario sucede con los morosos que tardan años en acatar esta obligación y cuando lo hacen es porque se les hizo una reducción sustancial del pago global.
Es tradición que los órganos recaudadores de gobierno hagan promociones para que los negligentes atiendan sus compromisos, aplicando el dicho que “de lo perdido, lo hallado”, por lo que prefieren perder parte de lo que por ley corresponde y tener dinero fresco, a tener en documentos los recursos.
En la actualidad casi 150 mil propietarios de vehículos no han obtenido las nuevas láminas, incluso, siguen en circulación algunos que proceden desde hace varios sexenios, lo que por una parte es una burla para las mandos de Finanzas y por otra, demuestra el ingenio que tienen para eludir a los vigilantes fiscales.
Está claro que la ley no es pareja, y menos en el caso de las placas, que hasta ahora no hay un reconocimiento monetario a los que cumplieron en las fechas fijadas para hacer la renovación. Debería seguirse el ejemplo del Estado de México, que recién anunció que no pagará el costo del reemplacamiento quien demuestre que atendió la obligación anterior, lo cual constituye un aliciente para seguir por la ruta de la legalidad. De manera paralela los deudores no tendrán ninguna consideración, debiendo pagar lo atrasado y los recargos respectivos.

HERNÁNDEZ ARIAS
En diversos círculos de Aguascalientes el nombre de Ángel Hernández Arias le resulta familiar, por lo que su deceso repentino, ocurrido la semana pasada, fue motivo de comentario, ya que aún cuando era un hombre de cierta edad (nació en 1939) se mostraba fuerte, ágil, dispuesto a ir por nuevos retos.
Es de los personajes que dejan huella, que supo acometer cada una de sus actividades con la misma emoción. Sus orígenes laborales se remontan al Poder Judicial del Estado, principalmente en los juzgados, en donde escaló desde el puesto más modesto hasta convertirse en secretario general del juzgado primero penal. También fue administrador de la Casa de la Juventud, hoy Instituto del Deporte (Inade), lugar que conocía a la perfección puesto que fue un practicante de la natación desde su infancia.
Se especializó en el oficio de archivista, por lo que su llegada al Archivo General del Estado y más tarde al Archivo Histórico “Alejandro Topete del Valle” fue una consecuencia natural, espacio que le permitió desarrollar su ingenio. Hizo a un lado el tradicional burocratismo y creó varias publicaciones, entre ellas Mascaron, Archivalia, y con el apoyo de El Heraldo fundó la Gazzeta Histórica que se publicaba cada 15 días, además organizó concursos como el de Fotografía Antigua y Papeles de Familia, también logró donaciones de documentos antiguos o históricos y de archivos fotográficos de reporteros gráficos locales, que son una constancia de cómo era la sociedad en el tiempo correspondiente.
Hizo del primer patio del Archivo Histórico un lugar para la presentación de diversos actos relacionados con esta labor, principalmente exposiciones y actos de homenaje a protagonistas del medio cultural y literario, lo mismo que uno o dos días por semana había visitas guiadas de alumnos de diversos niveles educativos. De igual manera se amplió el lugar de consulta pública sobre los documentos que tiene bajo su resguardo el Archivo.
Inquieto como pocos, Hernández Arias se daba tiempo para encabezar un programa de índole cultural que se transmitía por la televisora del gobierno del estado, con recorridos a diversos lugares de la geografía regional, acompañada de una explicación amplia y cuya finalidad era que se conociera más de Aguascalientes, inclusive de facetas inexploradas que ayudaban a enriquecer el conocimiento de los televidentes.
Estuvo al frente del Archivo Histórico todo el sexenio del gobernador Felipe González y al arribo de su sucesor, Luis Armando Reynoso, no fue ratificado en el cargo, por lo que tramitó y obtuvo su jubilación, sin embargo fue poco el tiempo que estuvo fuera de toda función, al ser designado como uno de los tres comisionados fundadores del Instituto de Transparencia deL Estado de Aguascalientes (ITEA), cargo que ocupó el 1 de octubre de 2010 y terminaría el 31 de diciembre de 2016, pero fue ratificado por el Congreso un año más.