Carlos Reyes Sahagún / Cronista del municipio de Aguascalientes

En este recuento de la presencia de la advocación mariana de la Asunción en la región eclesiástica a la que pertenece la diócesis de Aguascalientes, he dejado para el final a Jalostotitlán, porque reviste una importancia excepcional para Aguascalientes, según se verá.

La semana pasada le conté de un texto muy interesante -sobre todo por lo que dice, diría La Pantera-, que estoy utilizando en la redacción de estas líneas. Se trata de “Iconografía Mariana de la Arquidiócesis de Guadalajara”, volumen que lleva por subtítulo el siguiente: “Compendio Histórico sobre las imágenes de la Madre de Dios más veneradas en el Arzobispado de Guadalajara o por la antigüedad de su culto, la veneración de los pueblos o la fama de sus prodigios”.

Este trabajo es de la autoría del sacerdote Luis Enrique Orozco, y sobre la Virgen de la Asunción de Jalostotitlán dice que preside desde el altar mayor de la parroquia “desde tiempo inmemorial”, aunque el periodista José de Jesús Parada Tovar afirma que fue obsequiada en 1572 por el misionero franciscano Fray Miguel de Bolonia, que anduvo evangelizando la región. Orozco agrega que la de Jalostotitlán es “la imagen más antigua que de esta advocación (la Asunción) se conserva en este Arzobispado de Guadalajara.”

Permítame citar de manera extensa a Orozco; ya verá que es importante. Dice el eclesiástico: Respecto a su origen algunos afirman que fue llevada a Jalostotitlán por el V. P. Fr. Miguel de Bolonia y quizá no les falte razón; pues fue apóstol y el refundador de dicho pueblo. Más no puede asegurarse esto con certeza.

Lo que se ha podido indagar es que esta V. imagen ya estaba allí desde el Siglo XVII y era tenida en grande veneración y por voz común ya entonces era aclamada como Patrona de la Parroquia. Consta también que en todas las calamidades públicas y privadas esta imagen ha sido siempre el seguro asilo de los vecinos en todo tiempo y por esto aún en disposiciones testamentarias ha sido obsequiada con donaciones que se han utilizado en adornos de oro y plata con que hoy se ve ataviada la Sda. imagen. Debido a esto corre la fama entre los vecinos de Jalostotitlán que la Imagen de Nuestra Señora de la Asunción es muy milagrosa y que la Madre de Dios en esta su imagen ha presidido con amor siempre maternal la Parroquia del Divino Salvador de Jalostotitlán. Y es tanta la devoción y cariño que le profesan los hijos de este pueblo que los que radican en la ciudad de Guadalajara -y forman una numerosa colonia- le hacen celebrar en esta misma ciudad, todos los años el 15 de agosto, una muy ruidosa y solemne función…

Volviendo de la Ciudad de Roma, de la visita Ad Limina Apostolorum y después de ganar el Jubileo del Año Santo, el Excmo. Sr. Arzobispo de Guadalajara, Dr. D. José Garibi Rivera, en febrero de 1950, tocó el Pueblo de Jalostotitlán, donde le prepararon una muy brillante recepción y en esa ocasión bendijo solemnemente en el Santuario de Nuestra Señora una pequeña imagen de la Asunción, como de 50 cm. de altura y copia exacta de la original, ricamente vestida y adornada con corona y media luna de plata y es la que ahora llaman «LA PEREGRINA» porque visita los poblados de la parroquia derramando muchos favores y extendiendo entre los fieles una crecida y profunda devoción al Misterio de la Gloriosa Asunción de Nuestra Señora a los Cielos que poco después, el lo de noviembre de 1950, fue definido como Dogma de Fe por S. S. el Papa Pió XII celebrándose con este motivo muy solemnes y sonadas fiestas en el Santuario de Nuestra Señora de Jalostotitlán.

En octubre de 1946 el actual Párroco de Jalostotitlán, Pbro. Br. D. Salvador Quezada, en unión del M. I. Sr. Cango. Hon. de la Catedral de Guadalajara, Dr. D. José María Cornejo, oriundo de Jalostotitlán, se presentaron ante el Excmo. Sr. Arzobispo Dr. D. José Garibi Rivera suplicándole que alcanzara de la Sede Apostólica el honor de la Coronación Canónica para la V. imagen de Nuestra Señora de la Asunción. El Prelado accedió y envió a Roma la petición. Entretanto con ayuda de toda la Parroquia de Jalostotitlán el Sr. Cura Br. D. Salvador Quezada inició los trabajos de reparación y decoración del Santuario de Nuestra Señora como una preparación. Bajo la dirección del Ing. Pbro. D. Pedro Castellanos se hizo de cantera el Altar Mayor actual, se hizo el púlpito y el comulgatorio tallados en madera, se decoró todo el Santuario y el pintor D. Rosalío González, oriundo de la población, adornó sus muros con hermosos y artísticos cuadros, se ensanchó el atrio, se le puso balaustrado, etc., etc.

El Cardenal Arcipreste de la Basílica Vaticana… D. Francisco Tedeschini a una con los canónigos del Cabildo Vaticano expidieron los documentos de costumbre el 10 de mayo de 1947 y nombraron Delegado para que efectuara la solemne Coronación al Excmo. Sr. Arzobispo Dr. D. José Garibi Rivera. El Breve venía formado por D. Hugo Descuífi, Canónigo de Actas y por D. Juan Ferraro, Secretario del Cabildo.

La Coronación de Nuestra Señora de la Asunción fue uno de los actos que formaron parte de los festejos con que la Arquidiócesis de Guadalajara celebró el IV Centenario de su erección y se fijó como fecha para la Coronación el 15 de agosto de 1948.

Hasta aquí la cita. Para no alargarla más, concluyo señalando que, efectivamente, en la fecha señalada la imagen fue coronada en medio de la mayor solemnidad, por el arzobispo de Guadalajara, José Garibi y Rivera, y que dicho fasto se llevó a cabo en el atrio de la parroquia. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).