Gerardo Muñoz Rodríguez

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía, dio a conocer que la economía mexicana creció dos por ciento para el año 2017. Un crecimiento moderado a pesar de las condiciones adversas en la economía global, a pesar de ser el más bajo en los últimos cuatro años.

El crecimiento económico de un país es medido a través de su Producto Interno Bruto, el cual refleja el valor de mercado de todos los bienes y servicios puestos dentro de las fronteras de un país en un año. En nuestro país, esta medición esta referenciada en base a tres sectores; el primero de ellos está referenciado a la agricultura, ganadería, pesca, minería, etc. El sector secundario va enfocado a toda la actividad de industrias de trasformación. Por último, el sector terciario que mide las fluctuaciones presentadas en el mercado de los servicios. Este último sector representa el de mayor concentración económica en el país.

Para el año 2017, el mercado secundario mostró un retroceso de 0.6 por ciento, teniendo su peor rendimiento en ocho años, esto generó un freno para el crecimiento.

México presenta un crecimiento promedio en los últimos tres años de 2 por ciento, y si nos vamos a los últimos 35 años, el promedio solo alcanza 2.25%, el cual resulta muy por debajo para absorber el incremento de la sociedad que puede ser incluida en la Población Económicamente Activa. En base al Fondo Monetario Internacional, presidido por la maestra Christine Legarde, nuestro país alcanza el lugar 46 en desarrollo económico entre las 78 economías más importantes de todo el mundo.

Nos encontramos ante un gran desafío, para invertir la tendencia de más de tres décadas y medias atrás. Ese bajo crecimiento económico, ha impedido elevar el nivel de vida de la población, lo cual resulta sumamente preocupante. Los importantes retos que enfrentamos, deben estar orientados en poder lograr mejores condiciones económicas, algunos de los frenos para lograr el objetivo descansan en la pobreza generalizada, el bajo nivel de desarrollo humano, la corrupción y la falta de competitividad.

¿Por qué no podemos romper esa barrera de crecimiento que nos permita obtener tasas más elevadas? Sin lugar a dudas pudiéramos destinar mucho tiempo para hablar sobre los diferentes temas relacionados con los bajos crecimientos.

Una de las principales limitantes para la sociedad mexicana, son los bajísimos niveles de profundización financiera. La limitada penetración bancaria, así como la concentración de servicios financieros en zonas urbanas, no permiten que todos los sectores de la población se encuentren en una igualdad de condiciones para emprender o hacer crecer sus negocios.

La aceleración de la penetración bancaria, podrá ampliar el financiamiento a los pequeños empresarios para que ellos puedan desarrollarse e incentivar el crecimiento económico. Una de las reformas estructurales de la actual administración federal, la financiera, tenía como prioridad lograr flexibilizar al sistema bancario en cuanto a los requisitos para el otorgamiento de créditos a todos los emprendedores o microempresarios, que buscan fondearse en vías de mayores crecimientos de sus compañías. Desgraciadamente el impacto no se ha visto reflejado.

Es impredecible que busquemos distintos esquemas para poder lograr potencializar nuestro crecimiento económico como País, necesitamos lograr el entorno de los negocios en el que vive la mayor parte de las empresas nacionales, mediante el cual podamos detener la precarización del mercado laboral y el avance de la pobreza, mediante el cual se eliminara la informalidad y la corrupción, al mismo tiempo en que se incrementara la productividad y competitividad de la economía.

Nuestro país cuenta con muchas variables que pueden hacer frente a la complejidad que presenta lograr tasas sostenidas y elevadas de crecimiento económico. Variables como capital físico, el capital humano, los recursos naturales y el conocimiento tecnológico disponible para los trabajadores, nos pueden ayudar a invertir en infraestructura como en la tecnología, tener un sistema educativo de calidad y diversificar las exportaciones; todo esto en busca de obtener mejores argumentos para pensar en crecimientos mayores.

En el plano estatal, el gobierno entrante debe buscar la manera de poder impulsar la penetración financiera dentro de los distintos municipios que integran nuestro Estado. No solo el buscar llevar servicios financieros a estas entidades, si no buscar que dentro de éstas pueda desarrollarse una capacidad productiva que facilite a los habitantes de las mismas lograr acceder a dichos servicios y de esta forma contribuir al desarrollo económico estatal. Aguascalientes ya no muestra las altas tasas de crecimiento económico de años anteriores.

Busquemos innovar en los esquemas políticos, sociales, financieros y fiscales que permitan potencializar nuestro crecimiento económico y que éste vaya enfocado en lograr elevar la calidad de vida de todos los mexicanos. Ya que como bien lo dijo un tal Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Twitter: @GmrMunoz