NOÉ GARCÍA GÓMEZ

Inesperadamente la agenda nacional está en dos vías, la campaña de Andrés Manuel por un lado y por el otro una descarnada y grotesca lucha por el segundo lugar rumbo a la elección presidencial.

Después de las precampañas el escenario quedó; un Andrés en 1ro pero alcanzable, un Anaya en 2do a la alza y un Meade en 3ro estancado y cargando el costo de la mala administración de EPN.

Lo anterior desató lo que, Meade amenazó en su evento en EDOMEX, “vamos a ganar de la misma forma que en el Estado de México” lo que pareció el banderazo de salida para una estrategia donde el uso de las instituciones de Estado servirían para apoyar al candidato priista y descarrilar a los adversarios; todo, por supuesto, avalado y operado desde Los Pinos; y el primer objetivo fue superar a Anaya, por lo que desplegaron toda una estrategia.

Primero, comenzaron a filtrar algunas sospecha de enriquecimiento inexplicable del candidato del PAN, usando medios de comunicación y comunicadores e influencer para propagar el rumor; después se conformó un expediente judicial y se filtró por parte de la PGR por lavado de dinero, reforzado nuevamente con apoyo mediático; lo último es el uso de videos y funcionarios para contestar y confrontar al candidato presidencial, llegando al absurdo de difundir un video con poco valor judicial sobre una expresión desde el ámbito personal “hijos de …” que supuestamente realizó Anaya, después su abogado aclaró que fue él, Ceballos fue quien realizó dicha expresión “del castellano antiguo”.

Lo anterior puede llevarnos a preguntarnos ¿con que fin grabaron y difundieron, con cámaras adicionales a las de seguridad, la visita del equipó del candidato a la PGR? Cae en una actitud facciosa y de acoso, con fines políticos y electorales contra un opositor. ¿Quién dentro del gobierno o fuera, puede pensar que es una buena idea utilizar la procuración de justicia para perseguir adversarios políticos? Y, por el contrario, permitir que gobernadores corruptos permanezcan en total impunidad.

Es grave y simple, lo que hoy ocurre, abona al descrédito de la procuración de justicia en nuestro país.

Lo anterior no significa que Anaya no sea culpable, pero tampoco que sí lo sea. Recordemos lo que ocurrió con el desafuero, con “el michoacanazo”, pero también la falta de información en los casos de la “Casa Blanca” u “Odebrecht”.

Por otro lado, seamos sinceros, ¿le está afectando a Anaya y están logrando su objetivo de parar su crecimiento en las encuestas? Todo indica que no, creo que hasta tendrá el efecto contrario, se victimizará y le quitará el redituable contraste de simpatía a AMLO con EPN, al ponerse como un perseguido del actual gobierno, será un factor natural para captar el voto anti-peña.

La actual administración se está metiendo en un turbulento camino, suponiendo sin conceder, que lograran su objetivo, es claro que después irán contra AMLO con la misma estrategia.

Pero a diferencia del 2006, con el desafuero y la posterior polarización del país, en esta ocasión dejarán un importante liderazgo y al sector que representa herido en el camino. Esto haría que se vería difícil, que sea un aliado para una estable gobernabilidad, de hecho, lo que puede ocurrir es orillar a que encuentre coincidencia con su odiado rival y puntero en las encuestas, y se desate una crisis política y de gobierno complicada.

Hay que estar tranquilos, pero alertas, ya que esta arriesgada y ruin estrategia se tiene que vigilar.

Twitter @noeg2