Daniela de la Mora
Agencia Reforma

La esclerosis, una enfermedad autoinmune que afecta a más de 20 mil mexicanos al año, parece estar acercándose a una cura.
Manuel de la Maza Flores, neurólogo especialista en esclerosis múltiple y enfermedades neuroinmunológicas, afirma que sanar este padecimiento con los tratamientos que se han desarrollado por 25 años podría verse muy pronto.
“Hay tratamientos que los aplicas una o dos veces y en varios años ya no los requieren o hay pacientes que están en tratamiento por 5 años y no tienen ninguna recaída. Estamos muy cerca de la cura”, asegura.
La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica, crónica y autoinmune del sistema nervioso central que afecta a personas de entre 20 y los 45 años, principalmente mujeres.
Hoy en día para diagnosticar y tratar esta enfermedad se necesita de un médico especialista, tecnología, tratamiento farmacológico, buena alimentación y ejercicio.
“La buena alimentación ayuda en los problemas inmunológicos, con las dietas inflamatorias ayuda a regular el sistema inmune”, indica.
También se recomiendan los ejercicios aeróbicos porque reducen el peso de las extremidades y facilita el movimiento en los pacientes.
“El ejercicio que antes se consideraba difícil para los pacientes ahora con los nuevos tratamientos se puede realizar con los cuidados correspondientes”.
Actualmente existen 10 diferentes tipos de medicación para controlar los síntomas y son clasificados en inyectables, orales y anticuerpos monoclonales.
“Los inyectables se introducen debajo de la piel y reducen el número de recaídas (síntomas) en los pacientes, los orales son más potentes que los inyectables para reducir el número de recaídas. Los más recientes son los anticuerpos monoclonales, sustancias biológicas dirigidas en contra de las células del sistema inmune que las atacan, paralizan y evitan que hagan daño”, explica el especialista.
Una persona con esclerosis múltiple va perdiendo sus capacidades principalmente motoras de forma gradual y progresiva, explica el especialista.

Síntomas
La persona con esclerosis múltiple padece uno o más de estos síntomas que con el paso del tiempo y sin un tratamiento adecuado pueden empeorar de forma progresiva.
– Pérdida de visión súbita en un ojo: No se reconocen colores, la agudeza visual disminuye y hay dolor en la región del ojo
– Debilidad en las piernas: Inestabilidad en la marcha o desequilibrio
– Adormecimiento en cualquier parte del cuerpo
– Problemas de funcionamiento vesical
– Incontinencia
– Problemas sensitivos
– Hormigueos
– Ardores
– Parálisis

¿Cómo se desarrolla?
Existen tres factores principales que determinan si la persona puede desarrollar la enfermedad.
– COMPOSICIÓN GENÉTICA: la genética se mide con ciertos marcadores que no son los genes directamente, sino el sistema inmunológico de los grupos HLA (Sistema del antígeno leucocitario humano, por sus siglas en inglés).
– ORIGEN RACIAL: Estos genes que determinan la esclerosis múltiple se originaron en poblaciones europeas nórdicas (vikingos).
– EXPOSICIÓN AL MEDIO AMBIENTE: Virus o contaminación.

Con información de Manuel de la Maza Flores, neurólogo y director de la Clínica de Esclerosis Múltiple del Instituto de Neurología del Hospital Zambrano Hellion.