Mircea Mazilu

Mesoamérica era la región cultural de las civilizaciones prehispánicas que se extendía por una parte del centro del continente americano, abarcando la mitad sur del actual México. Para el estudio de las culturas mesoamericanas, los historiadores han propuesto una división en tres épocas: la preclásica (2300 a.C.-0), la clásica (0-900 d.C.) y la posclásica (900 d.C.-1519 d.C.). Algunas de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica fueron la Olmeca, la Tolteca, la Azteca, la Maya, la Zapoteca y la Mixteca. Todas ellas desarrollaron culturas muy abundantes, que englobaban la escritura, la cerámica, la pintura, la escultura y la arquitectura, entre otras manifestaciones culturales.

Hoy en día sabemos que la escritura era ampliamente difundida entre los antiguos pobladores de México. Se han encontrado numerosos textos de contenido literario, pictórico, histórico, político y económico, principalmente en idiomas náhuatl y maya. Gracias a ellos se ha podido dividir la escritura indígena en tres formas. La más antigua de ellas era la pictográfica y consistía en la simple representación o dibujo de las cosas; la segunda se servía de glifos ideográficos o signos para representar números o ideas; y la tercera era la escritura fonética y se basaba en la expresión gráfica de los sonidos. Actualmente se conservan muchos textos prehispánicos, a pesar de que algunos de ellos fueron redactados después de la Conquista. Los más importantes son Anales de Tlatelolco, Popol Vuh, Rabinal Achí, los libros de Chilam Balam y los poemas del rey Nezahualcóyotl.

Asimismo, Mesoamérica conoció un destacado desarrollo en la educación y las artes. Las escuelas aztecas llamadas calmécac y telpochcalli, son ampliamente mencionadas en los manuscritos náhuatl. Mientras que la primera era destinada a los hijos de los nobles y enseñaba historia, astronomía, música, filosofía, religión y ciencias, la segunda educaba a los jóvenes del pueblo a quienes instruía para servir en la comunidad o en la guerra. De la misma manera, los antiguos mesoamericanos observaban el cielo, inventaron calendarios precisos, predecían el futuro, desarrollaron la filosofía y componían poemas y cantos. Finalmente, cabe mencionar que la civilización maya fue la que introdujo el concepto y el símbolo de cero.

Las artes del mundo mesoamericano, de profundo carácter religioso, eran de gran valor simbólico y artístico. Tanto la arquitectura, como la escultura y la pintura estaban accionadas por los dioses que los indígenas adoraban. La arqueología prehispánica se caracterizaba por la construcción de complejos sistemas urbanísticos. Algunos ejemplos de ello lo constituyen México-Tenochtitlan, Teotihuacan, Palenque, Tulum, Chichén Itzá y Monte Albán, ciudades que disponían de grandes y bellos templos, palacios, pirámides y otros edificios de gran atractivo arquitectónico.

En la escultura destacaron las diferentes cabezas colosales, figurillas de cerámica, estelas con relieve, estatuas de dioses, discos de piedra, entre muchos otros. Algunas de las obras escultóricas más importantes lo constituyen el relieve de Coyolxauhqui, la escultura monolítica de Chalchiuhtlicue, la Piedra de Moctezuma, las cabezas olmecas, los Atlantes de Tula, la Piedra de Sol y las figuras de Tláloc, Quetzalcóatl y Tlaltecuhtli. Finalmente, los antiguos pueblos prehispánicos desarrollaron ampliamente la pintura, destacando las obras realizadas sobre templos, cerámica, vestimentas y la que se aplicaban sobre ellos mismos para las guerras o los rituales. Asimismo, una forma de pintura importante lo constituyeron los códices aztecas, folletos de papel de árbol sobre los que se aplicaban dibujos y colores.

Finalmente, la religión de las civilizaciones mesoamericanas estaba presente en todos los aspectos de la vida cotidiana. En los manuscritos se puede leer sobre las diversas formas de culto, la organización sacerdotal, las fiestas religiosas, los ritos, las invocaciones, los sacrificios y los himnos sagrados. La religión era politeísta y veneraba dioses relacionados con las fuerzas de la naturaleza como el Sol, la Luna, la Tierra, el Agua, la vegetación o el Fuego. Algunos de los dioses más importantes eran los aztecas Quetzalcóatl, Huitzilopochtli y Tláloc, y los mayas Itzamná, Ixchel, Chaac y Yum Kaak, todos ellos protectores de los pueblos que levantaron unas de las civilizaciones más fascinantes de la historia.