La pugna por el mando de Morena en Aguascalientes generó ayer un zafarrancho a las puertas de las instalaciones partidistas, mismas que por “trámites legales” permanecieron cerradas, frustrando así la toma de oficinas planeada por consejeros, un secretario de Organización que demandaba su instalación por órdenes de la autoridad judicial en materia electoral y la ausencia del Comisionado Estatal.
El desencuentro se generó a las diez de la mañana, cuando consejeros que antenoche habrían desconocido a Raúl Reyes Agüero, como cabeza partidista -tras la salida de Aldo Ruiz-, encabezados por Mario Jiménez, convocaron a conferencia de prensa para informar de los acuerdos tomados “por mayoría” en una sesión celebrada el miércoles.
A la vez, Fernando Alférez Barbosa portaba un documento que lo acreditaba como secretario de Organización de Morena en Aguascalientes y ordenaba su instalación en punto del mediodía de este jueves 6 de diciembre.
Instalación que fue cumplimentada más tarde, de manera privada, cuando las puertas del partido se abrieron solamente para dar entrada al propio Alférez, a la integrante del Comité Directivo, Judith Baca, y a una representante del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Cabe recordar que el pasado lunes 3 de diciembre, Raúl Reyes Agüero, hizo pública su designación como Comisionado Estatal de Morena en Aguascalientes, con la finalidad de dar seguimiento a las actividades ordinarias del partido y especialmente de cara al proceso electoral local en curso en la entidad.
Refirió en ese caso, la decisión del enlace político del CEN de Morena, David Monreal Ávila, para que asumiera el mando del partido en la entidad, luego de que desde el 1 de diciembre, Aldo Emmanuel Ruiz Sánchez se convirtió en delegado federal para la entidad.
Ayer, a menos de una semana del inicio de la primera administración federal de extracción morenista, la lucha por el poder en el partido se materializó entre militantes que aseguran tener la facultad legal para tomar decisiones en el Comité Estatal.
Cabe señalar que en las inmediaciones de la sede morenista se apostaron elementos de la Policía Municipal, en prevención a conductas violentas, dado el ánimo hostil que prevaleció durante algunas horas.