No sólo consumimos alimentos caducos, también medicamentos. No hay cultura de observar en cualquier producto, la fecha de caducidad, lo que va en detrimento de nuestro bolsillo y en su caso, de nuestra salud.

El director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías recomendó a la población no dejarse sorprender y tomarse un minuto para leer las principales leyendas de los productos que van a adquirir.

Respecto a los medicamentos, cuando se trata de analgésicos, pomadas y demás productos que no se consumen a diario, que se tienen a la mano para cuando se ofrezca, su margen de vigencia puede ser de dos a tres años y es menor en antibióticos o fármacos especializados.

Entonces, de acuerdo a la receta se puede sacar un promedio del tiempo de consumo y en función de ello, ver si la fecha de caducidad del medicamento es adecuada o no.

El funcionario reconoció que no solamente en los tianguis se venden medicamentos caducos, también en las farmacias, de ahí la importancia de fijarse en este tipo de datos, antes de comprarlos y guardar el ticket para lo que se ofrezca.

Además, hay que estar concientes de que los medicamentos sólo deben comprarse en la farmacia, jamás en un tianguis o mercado, donde las presentaciones son de dudoso origen, aparte de estar expuestas al sol, y hay las que requieren conservarse a determinados grados. En la farmacia se tiene la ventaja de hacer el cambio, conservando el comprobante de pago, en los tianguis no.

El funcionario reiteró la importancia de observar la fecha de caducidad de cualquier producto, máxime cuando se trata de fármacos y alimentos; lamentablemente la gente surte la despensa o la receta, sin fijarse en esa información importante; da por hecho, que los productos son confiables.

Puede ser que a una persona nada le pase al consumir un producto caduco, pero otra puede intoxicarse, todo depende de la reacción de cada organismo, pero no hay necesidad de exponerse a ese tipo de riesgos.

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