Silvia Guerra

Me tocó dar una conferencia para una empresa y llegué con tiempo al lugar para asegurarme de tener todo listo. Durante el tiempo en que esperábamos a que diera la hora de inicio, estuve platicando amenamente con algunos de los asistentes al evento. Me estuvieron haciendo varias preguntas, todas relacionadas con imagen y ahí se me ocurrió hacerles a todos la misma pregunta: ¿Para ustedes, qué es imagen? Es increíble como todos respondieron sobre la misma base; sus respuestas estuvieron enfocadas directa y únicamente a la imagen física.

Eso me dejó pensando mucho, ya que efectivamente hemos estado bombardeados últimamente con la moda, las tendencias, lo “in”, los colores de temporada, la colorimetría correcta, el ajuste y estilo de prendas adecuado, etc., etc., etc. No es raro entonces, que la primera idea que brinque en la mente de la gente, pues sea esa, la imagen física.

Los estilos personales: el natural, seductor, romántico, creativo, dramático, tradicional y elegante; no solamente los hacemos propios a través de nuestra vestimenta. Ellos extienden su alcance y dominan nuestros espacios, nuestra manera de comportarnos, la manera en que hablamos; en pocas palabras, si yo como consultora hago bien mi trabajo, todo tu entorno, expresa tu estilo indiscutiblemente.

oficinaPongamos un ejemplo… Imaginen a un caballero de estilo creativo. Podemos fácilmente asegurar que podría trabajar como diseñador gráfico. Por lo anterior, seguramente le encanta el color, gusta dejar volar su imaginación y es totalmente libre en la creación de ideas. ¿Se pueden imaginar cómo sería un atuendo adecuado o típico de este caballero? Ok, ahora imaginen cómo sería su espacio de trabajo… ¿Lo ven con un escritorio de madera sólida, con múltiples labrados y sillas pesadas de madera con piel negra? ¡¡¡Noooooooo!!! Más bien sería un espacio amplio, con mucha iluminación, colorido en arte o paredes, mobiliario moderno y creativo, ¿no? ¡Bueno! Es más, ni si quiera le llamaría oficina, sería algo así como “buró”, “estudio”, “loft” o algo por el estilo.

El reto de un consultor de imagen, es poder llevar a todo el entorno, el estilo personal del cliente. Es por eso que las oficinas de los jefes de estado son normalmente de muebles pesados e imponentes, porque la misma personalidad de quien ostenta el cargo es igual. Después de conocer a una persona por primera vez, ¿no ha habido alguna ocasión en la que les venga a la mente una imagen clarísima de cómo podría ser su casa y específicamente cómo podría estar decorada? ¡Ja, ja, ja! Probablemente esto último sea más fácil y más típico de imaginar de nosotras las mujeres. Pero bueno, quisiera que se preguntaran ustedes algo… ¿Qué tan coherentes son? ¿En sus espacios personales y laborales se puede sentir su presencia por el simple hecho de cómo están iluminados, diseñados, decorados y/o por el aroma que hay en ellos? ¿Qué tan plasmados están ustedes en ellos?

Nos vemos la próxima semana.

El Poder de tu Imagen.

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