El Súper Bowl LIV no decepcionó a las expectativas, tanto 49ers como Chiefs regalaron un gran partido que en todo momento tuvo tensión por saber cual de los dos equipos podía llevarse el campeonato. Las figuras estuvieron al nivel que todos conocían, las emociones fueron altas coronando una centésima temporada que tuvo de todo en el festejo de los primeros 100 años de vida en la NFL.
Tras la patada inicial la ofensiva de los Chiefs se mostró algo nerviosa con solamente tres jugadas que de inmediato le dieron la posesión a los 49ers que movieron el ovoide fácilmente con buena combinación de pases y juego por tierra, cuando llegaron a zona roja fueron detenidos consiguiendo solamente tres puntos. Fue entonces que Mahomes apareció guiando a su ofensiva a la zona de gol, él mismo obtuvo la primera anotación del partido haciéndola personal por tierra dándole la vuelta al encuentro 7-3 para Kansas. Minutos después los Chiefs anotarían tres más que los distanciarían a siete puntos aprovechando una intercepción sobre Garoppolo. Con poco más de cinco minutos por jugar Garoppolo comenzó a carburar y coronó una buena serie con pase hacia Kyle Juuszczyk que con poder se metió a las diagonales por el centro, la primera mitad terminó empatada a diez unidades por bando sin dar pistas de cual sería el desenlace.
Para iniciar el tercer cuarto Jimmy G repitió la dosis con pases efectivos combinados con acarreos peligrosos que acercaron a su ofensiva lo suficiente para conseguir un gol de campo, Mahomes cometería el primer error de la noche siendo interceptado cosa que los Niners aprovecharon con acarreo de una yarda por parte de Raheem Mostert que ponía la pizarra 20-10 para San Francisco que acariciaba el título. Todo empeoraría cuando Mahomes lanzó su segunda intercepción en el inicio del último periodo poniendo el panorama oscuro para los Chiefs.
Quedaban poco más de 9 minutos en el cuarto periodo, Mahomes encabezó una serie ofensiva que recorrió 83 yardas en tan solo 2:40 minutos que terminó con un pase fuerte hacia Travis Kelce que completamente solo logro anotar acercando a los Chiefs a solo tres puntos. La defensiva de Kansas se cerró rápidamente devolviéndole el ovoide a Mahomes que no perdonó avanzando 65 yardas, Mahomes lanzó pase corto hacia Damien Williams que apenas por milímetros estiró el ovoide antes de salir del campo en una jugada cerrada que por más que se revisó no había una toma segura. Al final se mantuvo la decisión lo que causó la voltereta increíble poniendo adelante a los Chiefs por cuatro puntos con 2:26 minutos en el reloj de juego.
Jimmy Garoppolo tuvo la oportunidad de ganar el juego, los Niners avanzaron hasta medio campo, pero en cuarta oportunidad Jimmy G fue capturado terminando con el intento de regreso de San Francisco. Los Chiefs necesitaban un primero y diez más para asegurar el título, Damien Williams pensó diferente escapándose 38 yardas para sentenciar el marcador final 31-20 para Kansas City que después de 50 años regresó a un Súper Bowl para coronarse como los campeones de la NFL. Un justo campeón que mostró personalidad y una capacidad ofensiva de miedo que al final rindió sus frutos; Damien Williams tuvo un gran partido con 133 yardas totales y 2 anotaciones, una por tierra y una por aire siendo una de las claves para levantar el título.