Una boda charra es la que protagonizaron César Rodríguez Mascorro y Flor de María Reyes Ruvalcaba.
La pareja arribó al altar de la capilla San Peregrino Laziosi para contraer santo matrimonio, prometiendo que permanecerán unidos hasta el final de sus días, además de fundar un matrimonio donde prevalezca el amor, el respeto y la fidelidad.
Durante la ceremonia, los contrayentes compartieron inolvidables momentos con familiares y amigos muy cercanos, quienes presenciaron el momento en el que César y Flor de María fueron declarados como marido y mujer, por parte del Ministro de la Iglesia.
Al finalizar la celebración religiosa, los nuevos esposos se dirigieron hacia el salón La Lucerna donde recibieron a sus seres queridos para disfrutar excepcional festejo en su honor.