El Heraldo de Aguascalientes

Joyas mexicanas

Analine Cedillo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los destinos de playa de México son arrobadores, pero las ciudades al interior de la República no palidecen en atractivos culturales, gastronómicos e históricos que invitan a armar itinerarios en cualquier momento del año.
Para muestra, algunas de las ciudades que forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial, designadas por la UNESCO por poseer valores universales excepcionales.

CAMPECHE
Un tesoro del sur
La capital campechana, con sus historias de piratas, los vestigios de una magnífica muralla, fuertes y baluartes transformados en museos, forma parte del Patrimonio Mundial desde 1999.
En el Centro Histórico, las caminatas suceden relajadamente frente a fachadas de colores pastel, en medio del clima caluroso y húmedo de la zona. Se puede comenzar en la Puerta de Tierra y seguir por la Calle 59 hasta la Puerta de Mar; pasear un rato por la Plaza Independencia, admirar la Catedral y estar justo al atardecer en el Malecón para ver cómo el sol se oculta en el Golfo de México.
Un rincón singular es el Jardín Botánico X’much’haltún, ubicado en lo que fuera el Baluarte de Santiago. Hay plantas de la entidad, entre ellas el palo de tinte o “palo de Campeche”, muy valioso para la industria textil de la Nueva España.
No te pierdas: el videomapping “Celebremos Campeche” que se proyecta sobre los muros de la Biblioteca Campeche y el Museo El Palacio, en el centro; todos los viernes, sábados y domingos a las 20:00 horas. Y en cuanto a las delicias prueba los panuchos de relleno negro y trancas de lechón en el Mercado Pedro Sainz de Baranda.
www.campeche.travel

MORELIA
Entre películas e historia
Lugar de nacimiento de José María Morelos, y otros personajes clave en la Independencia de México, la capital michoacana siempre conquista. En el Centro Histórico predominan los edificios construidos en cantera rosa; esta característica, entre otras, la hace merecedora de un sitio en la Lista del Patrimonio Mundial desde 1991.
En el corazón moreliano es clásico caminar por la Plaza de Armas, visitar la Catedral de Morelia, el Callejón del Romance y el Museo Casa Natal de Morelos. A unos pasos de éste último se encuentra la Pinacoteca de San Agustín, un sitio fuera de la mayoría de guías turísticas, pero que resguarda una bóveda pintada al temple con motivos celestiales.
Si estás de antojo, además de probar los gaspachos (ese antojito típico preparado con mango, piña, jícama, vinagre, queso cotija y chile piquín), visita Tata Mezcalería, especializado en bebidas de agave y cocina de autor. La decoración es súper fotogénica.
No te pierdas: la ciudad es sede del Festival Internacional de Cine de Morelia, donde se dan cita estrellas nacionales e internacionales; este año se realizará del 20 al 28 de octubre. Entre función y función, en el centro bebe una cerveza cerca del Jardín de las Rosas o un café en los portales.
michoacan.travel/es

PUEBLA
La que siempre enamora
Al pie del Popocatépetl, la chulísima Puebla encanta con su propuesta cultural y gastronómica.
Nada menos que de estas tierras es el patriótico chile en nogada. Hay quien dice que si no se saborea en Puebla y en temporada, es casi como si no se hubiera comido. Un restaurante recomendable es El Mural de los Poblanos.
Los itinerarios por el Centro Histórico de esta capital, Patrimonio desde 1987, no están completos sin visitar sitios clásicos como la Catedral de Puebla, que data de los siglos 16 y 17; la Biblioteca Palafoxiana, considerada la primera biblioteca pública de América y los Fuertes de Loreto y Guadalupe, donde se libró la Batalla de Puebla. También hay que internarse en el subterráneo Pasaje Histórico 5 de mayo.
Algo muy local es ir al callejón y la plazuela de Los Sapos, donde hay artesanos y anticuarios. Allí está La Pasita, una cantina tradicional donde se vende un licor preparado con pasas.
No te pierdas: un recorrido por el Museo Amparo, que ostenta colecciones de arte prehispánico, virreinal y del siglo 19, y al Museo Internacional del Barroco, cuyo edificio fue proyectado por el arquitecto Toyo Ito.
puebla.travel/es

SAN LUIS POTOSÍ
Experiencia real
Apenas en marzo de este año, el Centro Histórico de la capital potosina fue distinguido por la UNESCO como Patrimonio Mundial. El corazón de la ciudad forma parte del Camino Real de Tierra Adentro (nombrado Patrimonio en 2010) utilizado entre los siglos 16 y 17 para transportar plata de las minas de Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí.
El centro, protagonizado por edificios de cantera rosa, se recorre mejor a pie: las iglesias (entre ellas la Catedral o el Templo del Carmen) y los museos (como el Nacional de la Máscara) están cerca unos de otros. Y algunas calles son exclusivas para peatones, entre ellas la Zaragoza y la Hidalgo.
Para saborear el destino, prueba las típicas enchiladas potosinas, dale sorbitos al mezcal regional o aventúrate por una hamburguesa en pan de pulque que sirven en La Piquería Mezcalería, situada en el corazón de la ciudad.
No te pierdas: recientemente abrió el Museo Leonora Carrington, el primero dedicado a la artista surrealista. La obra se exhibe dentro del Centro de las Artes de San Luis Potosí, habilitado en la antigua penitenciaría estatal.
www.visitasanluispotosi.com

ZACATECAS
Distinción en el norte
Favorita como escenario para celebrar bodas y apasionante para los fanáticos de la historia de México, la capital zacatecana celebra 25 años como Ciudad Patrimonio.
Hace unos cuantos meses reabrió el Teleférico, uno de los atractivos más icónicos de la ciudad, situado en el Cerro de La Bufa. Ahora tiene siete cabinas, una con piso de cristal, puede transportar alrededor de 470 personas en una hora y una de sus estaciones conecta con la Mina El Edén.
El Centro Histórico, cuyas fachadas de cantera rosa se iluminan espectacularmente cada noche, tiene un montón de rinconcitos fotogénicos y sitios donde comer o tomar un trago, sobre todo alrededor de la Plaza Miguel Auza. También abundan museos con colecciones permanentes muy interesantes, como las máscaras mexicanas en el Rafael Coronel.
No te pierdas: las callejoneadas a ritmo de la tambora zacatecana son legendarias y no hay lugar para las inhibiciones. Durante el paseo por el centro los grupos van acompañados por un burrito que carga garrafas de mezcal, el baile se arma en cada plazuela y todo el mundo está invitado.
www.zacatecastravel.com