Cada año, el Concurso de la Elegancia en California reúne automóviles dignos de las mejores colecciones. Esta edición, quienes robaron miradas fueron modelos restaurados al cien por ciento, clásicos muy exclusivos y vehículos que llevan grandes historias.

El Bentley de Hussein
Originalmente, este Bentley S1 Continental Park Ward Drophead Coupé de 1958 fue solicitado por el Príncipe Abdullah de Irak, pero no llegó a tenerlo, debido a que fue asesinado en la revolución del 14 de julio. El auto acabó en manos de un empresario iraquí, utilizado en películas y en algún momento ganó la admiración y deseo de Saddam Hussein, quien intentó adquirirlo sin éxito y finalmente decidió requisarlo.
Tras la caída del régimen, fue encontrado en un garage subterráneo en Bagdad en muy mal estado e incluso con un hachazo en el tablero. El auto fue devuelto a la familia del dueño original y restaurado.

Packard de Fisher
El dueño de este Packard 2-38 Six Runabout de 1915 fue el empresario Carl G. Fisher, quien ayudó a diseñar el autódromo Indianápolis Motor Speedway, donde actualmente se corren las 500 millas.
Este vehículo también acompañó a Fisher durante su exploración cuando planeaba el Lincoln Highway, una carretera que uniría Nueva York con San Francisco. Se trata de un modelo de seis cilindros, con una construcción de chasis de madera y carrocería de aluminio, que ha funcionado durante más de 100 años.

Representante mexicano
Otro de los participantes fue un Aston Martin DB5 de 1965, que además se podía ver con placas mexicanas. El auto fue ordenado por el Príncipe Abdul Ilan Bin Abdulazis de Arabia Saudita y fue uno de los últimos Aston fabricados en la planta de Newport Pagnell.
Sobresale su equipamiento que incluye aire acondicionado, sistema de sonido, radio de onda corta y luces de niebla.
Además, solicitó una gran cantidad de piezas de repuesto, mismas que fueron entregadas en una caja de madera todavía presente en el vehículo.

Los Renault de Vanderbilt
En 1906, Renault ganó el Grand Prix de l’Automovile Club de France con el modelo AK, un auto con un motor de cuatro cilindros y 13 litros de desplazamiento. Esto llamó la atención de William Kissam Vanderbilt Jr., un aficionado de los autos, quien ordenó que se fabricaran 10 unidades con un motor más pequeño: los Renault AI 35/45 que fueron adquiridos por él y sus amigos para competencias. Fueron conocidos como Renault Vanderbilt. Hoy sólo quedan cinco de estos autos.

El Mercedes-Benz S Barker Tourer
El ganador del Concurso de la Elegancia este año fue un Mercedes-Benz de 1929 que integra un motor supercargado de 7 litros. Fue creado para un cliente inglés y está acabado en una combinación de metal plateado con pintura azul, basado en un vestido de plumas de pavo real.
La carrocería fue obra de Barker of London y se puede ver la inspiración náutica en el diseño. En la parte lateral hay elementos que simulan torpedos y en la parte trasera, una terminación llamada “boat tail”.
El auto está restaurado completamente, y para ello se basaron en fotografías encontradas de este mismo coche en condiciones originales.