Si algo destaca en New England, es aprovechar el talento que es desperdiciado en otras franquicias de la NFL. Ningún entrenador tiene la capacidad de Bill Belichick para sacarles el mayor jugo posible a los jugadores que tiene disponibles.

Tras la primera derrota de los Patriots ante Jacksonville, el equipo se vio forzado a reforzar su cuerpo de receptores, que solamente tiene a Chris Hogan como un objetivo confiable, por esta razón, decidieron apostar por un jugador que se ha dado a conocer más por lo que hace fuera de los emparrillados que lo que ha logrado dentro de él, pero que tiene un potencial que podría salir a flote en New England.

Josh Gordon es el elegido por los Patriots para llegar al equipo y reforzar el cuerpo de receptores, el receptor de 27 años ha pasado más tiempo suspendido que en el campo las últimas cuatro temporadas, ya que tiene un problema de sustancias prohibidas y cae en abuso de drogas de manera frecuente.

Gordon fue ayudado por Cleveland peleando por superar su adicción, pero el equipo decidió cortarlo por sus actitudes fuera de los emparrillados y lesionarse haciendo un comercial fuera de las actividades de los Browns, se especula que Cleveland recibirá un pick de tercera ronda y que si no juega al menos diez partidos en la temporada, recibirán otra selección de séptima ronda.

Gordon es uno de los mejores receptores de la liga en cuanto a velocidad, altura, cuerpo y fuerza, pero sus actitudes lo han alejado de ser el receptor que puede llegar a ser si se compromete. Esta podría ser su última oportunidad de sobresalir en la NFL, mientras tanto, New England sigue cambiando receptores en la búsqueda de llenar el hueco que dejó Julian Edelman.