Guillermo Leal
Agencia Reforma

CDMX.- Los triunfos de los mexicanos Joselito Adame y Sergio Flores, quienes cortaron dos orejas cada uno, así como la de los españoles José Tomás y José María Manzanares le dieron personalidad a una inolvidable tarde.
Desde la decoración de la barrera de la Plaza México en dorado y rojo, hecha por el artista Javier Villar, hasta la gran entrada de 40 mil espectadores, pasando por el emotivo minuto de silencio en memoria de las víctimas del terremoto y el saludo de los ocho toreros, cuatro españoles y cuatro mexicanos, ante una estruendosa ovación.
Sin dejar de lado el que una escaramuza portó la Bandera Nacional y la interpretación del Himno Nacional al unísono, y después del Ave María a cargo del tenor Fernando de la Mora, la “Corrida por México” fue por muchos motivos no sólo emocionante, sino histórica.
Pablo Hermoso de Mendoza derrochó experiencia ante un astado que no terminó de romper procedente de La Joya. Lució al clavar banderillas y rejones, pero falló al matar y tuvo que echar pie a tierra para descabellar.
El astado de Santa María de Xalpa que tuvo emotividad, permitió a Joselito Adame volver a encontrarse con el aplauso y el reconocimiento del público de la Monumental. Disfrutaron de una faena variada con recursos y que rubricó Adame con una estocada sin muleta que fue emocionante. Le concedieron una oreja y ante la insistencia popular le dieron la otra que ya fue protestada, sin embargo dio una vuelta.
José Tomás realizó una faena sobria con un gran toro de Jaral de Peñas que fue bravo y emotivo y al que le ejecutó un emotivo quite por gaoneras. La quietud sobre todo fue el ingrediente de algunos muletazos que al final resultaban no limpios cuando le trompicaba la muleta. Pinchó y mató de media estocada trasera para conseguir una oreja que fue protestada por algunos.
El cuarto del festejo, de Fernando de la Mora, fue devuelto por el juez ante las protestas del público.
Apareció uno de Jaral de Peñas que manseó y con el que Octavio García ‘El Payo’ mostró voluntad pero nada más allá pudo hacer.
Tras la faena de Octavio se apagaron durante unos minutos algunas luces de la plaza por lo que “El Juli” tuvo que esperar a que el desperfecto eléctrico se reparara.
Finalmente salió para el español uno de Montecristo que fue noble aunque calamocheaba mucho y se vio obligado a abreviar.
La faena de Sergio Flores enloqueció al público. Hubo bravura y movilidad del toro de Villar del Águila. El joven tlaxcalteca estuvo variado, valiente y con mucha intuición, conectando de manera rotunda con el público. Mató de una estocada entera y le fueron concedidas las orejas, aunque hubo quienes pidieron el rabo. Feliz dio la vuelta al ruedo con una bandera de México en la mano y los trofeos en la otra.
José María Manzanares consiguió una faena tersa, de majestuosos muletazos sobre todo al natural. Una faena muy bella rematada con una estocada perfecta que le valió otra oreja muy merecida con un buen toro de Xajay al que le faltó quizá un poco de emotividad.
Luis David Adame toreó muy bien con el capote en el último del festejo. Lástima que el de Villa Carmela terminó deslucido.
Al final salieron en hombros Joselito Adame y Flores en la cereza al pastel de una corrida con la que se espera paliar el dolor de las víctimas de los sismos.