El día de ayer por la mañana, el técnico Juan Carlos Osorio dio su lista de 28 futbolistas que serán convocados para las próximas semanas y que será recortada a 23 jugadores para encarar el mundial de Rusia 2018 el próximo mes de junio. Al escuchar los nombres que conformarán el plantel del Tri la mayor parte de la prensa se fue por la duda mediática de Rodolfo Pizarro y su ausencia en la convocatoria. Normalmente en las listas hay un jugador que falta en el equipo, una duda, un fantasma que ronda la mente del técnico y ese no es Pizarro.
Si algo padeció México en las últimas competencias importantes fue el control de la media cancha, a Osorio no le gusta jugar con un contención fijo que se dedique a recuperar la pelota. En diferentes encuentros Jonathan Dos Santos ha ocupado esa posición, dejando dudas en su desempeño más que por su calidad, por su falta de juego en esa zona del campo. Héctor Herrera también ha ocupado esa zona media del Tri y ha perdido toda proyección hacia al frente. Tanto en la goleada contra Chile como en la de Alemania, a México le faltó un tipo que fuera capaz de corretear y recuperar pelotas. Un tipo que no puede ser ni Diego Reyes ni Rafa Márquez por sus cualidades futbolísticas, un tipo que juega en el Santos y que no es volteado a ver por su pequeña estatura.
José Juan Vázquez consiguió ser bicampeón con León, después un doblete con Chivas y ahora se instaló en una final con Santos, un jugador que en mediocampo es especialista en la recuperación de pelota, además de la rápida distribución de la misma. Si nos remontamos al mundial pasado, el “Gallito” fue de los mejores futbolistas mexicanos en Brasil 2014, siendo una pieza fundamental en toda la participación de la selección mexicana. Tanto fue su impacto que México se vio afectado con su ausencia en los octavos de final contra Holanda donde no jugó por suspensión.
“Gallo” donde sea, y a donde vaya. José Juan Vázquez no tiene el impacto mediático que tienen otros futbolistas entre ellos Rodolfo Pizarro, y no tiene la estatura que tienen Jesús Molina o Edson Álvarez, pero tiene una calidad impresionante que se extrañará en la Copa del Mundo y en la media cancha mexicana que pide a gritos un 5, un “fierrito”, un tractor, un destructor, un “Gallito” y que no lo tendrá por decisión técnica.