RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

El día de mañana se celebrará en Aguascalientes el Congreso Nacional  de Pediatras, y algo relevante es que dicho evento lleva el nombre de “Ismael Landín Miranda”, pediatra, con 51 años dedicado al cuidado de la salud de los niños. Pero, ¿quién es Ismael Landín? Y hacemos la pregunta no por ignorar su vida y actividades en la medicina, sino para comentar su largo historial al servicio de la vida infantil. Al pediatra  Ismael Landín le fue otorgado el año pasado un reconocimiento por la UNAM; en ese evento fueron reconocidos algunos ex alumnos de la UNAM que salieron de la carrera con cierta relevancia profesional de la generación ‘68. Entre algunos de los homenajeados estuvieron, junto con Landín, el Dr. Fernando Gabilondo, director del Instituto Nacional de Nutrición, y Antonio Carrasco Rojas, presidente de la Academia de Cirugía.

De Ismael Landín podemos resaltar que nunca ha dejado de ejercer la medicina desde el día que se tituló. El ejercicio profesional para él es alimento cotidiano y obligación irrenunciable. Y cuando las puertas de su consultorio han estado abiertas, nunca ha pasado un día sin tener un paciente en su consultorio. Ha tenido especiales satisfacciones: La primera cuando terminó la carrera; la segunda cuando terminó la especialidad de pediatría en 1974, en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional del IMSS, un hospital de 700 camas de niños y en donde le tocó compartir su actividad con, probablemente, la pléyade de pediatras más importantes de la segunda mitad del siglo XX en México; siendo sus maestros Rafael Ramos Galván y Silvestre Frenk. El hospital se llama actualmente así: “Silvestre Frenk”, quien todavía vive; Dr. Carlos Picazo, Gonzalo Gutiérrez y Jesús Kumate, ex secretario de Salud, entre otros. Ellos eran el cuerpo médico de ese hospital, eran las personas de quien recibían enseñanza, cumplían con su obligación cotidiana y aprendían a tratar integralmente al niño enfermo. Sin duda, esa fue una de las experiencias más importantes para el Dr. Landín, desde el punto de vista de formación y de ejercicio profesional. En 1974, cuando llega a Aguascalientes, el Prof. Esparza Reyes, Gobernador constitucional del Estado, lanzó una convocatoria para escoger jóvenes que quisieran incorporarse a su equipo gubernamental: Landín presentó su currículum y pasados unos días le habla el Maestro Esparza y le dice: “Te vas a Salubridad”. A Landín se le hizo raro pues apenas contaba con 28 años de edad y fue el secretario de Salud, como se les llama ahora, más joven del país y probablemente hasta hoy no ha habido otro secretario de 28 años. Landín tuvo la confianza absoluta del Maestro Esparza, la voluntad política de servir a la población, que le permitieron que sin tener mucho hacían todo. ¿Cuáles fueron los principales logros positivos en los Servicios Coordinados de Salud Pública? Primero, la relación de reciprocidad con los trabajadores que entendieron lo que significaba “servir”, como equipo de salud. Y aquí Landín menciona que reconoce la labor sindical del líder de ese tiempo, Rodrigo Ávalos Pérez, con quien tuvo una complementariedad absoluta: “Líos obrero-patronales, ¡ni por equivocación!, conflictos desde el punto de vista sindical, ¡ni de broma!, había mucha voluntad de servicio de los trabajadores, no tenían horario, ni tenían fatiga, eran entregados a su labor: Toñita Nieves, Candelaria Ramos, Eufrosina Reyes, el Dr. José Tavera, etc.”. Cuando Landín  llega como secretario de Salud, responsable fundamental de la tarea de la salud de los aguascalentenses, llega y encuentra un desorden en la vacunación: tiempos, esquemas, aplicaciones, calendarios, etc. El IMSS decía una cosa, el ISSSTE otra y Salubridad otra, los pediatras otra cosa, los padres de familia otra, Ferrocarriles otra también y Landín que padeció polio -enfermedad que se previene con unas gotitas- y que quedó con una limitación física por la polio, al encontrar el desorden en la vacunación decidió, por la voluntad y aprobación de Esparza Reyes, la creación del registro único de vacunación a través de la Cartilla de Vacunación. Aguascalientes fue el primer estado en donde se propuso, se ensayó y se probó la eficiencia tanto técnica como metodológica, y sobre todo epidemiológica, de único registro, simultaneidad en la aplicación y unificación en el criterio de vacunación. Lo anterior se debió a la voluntad política de Esparza Reyes; cuando hablan de que el Dr. Landín es el creador de la Cartilla Nacional de Vacunación él dice con modestia que sólo fue el instrumento porque tuvo un equipo y una pléyade de verdaderos héroes: las enfermeras, los maestros rurales, los médicos de la S.S.A, el Consejo Estatal de Salud, que fue el primer consejo en el país, cuando nadie hablaba de unificación de criterios en torno a la salud, integrado por el ISSSTE, el IMSS, Salubridad, Ferrocarriles, la Universidad, dependencias federales, etc.  Así se creó la Cartilla Nacional de Vacunación. Y Landín habla en plural porque, dice, fueron un verdadero ejército de aguascalentenses. La ensayaron y la demostraron a nivel nacional. No les creían las coberturas de vacunación a nivel central en la Ciudad de México; vacunaciones que entonces no llegaban al 40 por ciento, y que aquí en Aguascalientes se demostró arriba del 85 por ciento y algunas ocasiones 95 por ciento y, por ello, en 1979 se implementó nacionalmente. Lo anterior para el Dr. Landín es, sin duda, una de las satisfacciones más importantes, de mayor énfasis, como paciente, como médico, como pediatra y como responsable de la salud pública en Aguascalientes y, sobre todo, como un elemento de difusión en beneficio de la salud de los niños, la cartilla se impuso nacionalmente en el año de 1979 coincidiendo con el Año Internacional del Niño en el país.

Ismael Landín ha sido profesor universitario desde el Instituto Autónomo de Ciencias y Tecnologías, en el año 1968 tuvo su primer nombramiento como profesor de Higiene y Biología, por el Dr. Álvaro de León Botello. Después se iría cuando se fundó a la escuela de medicina y desde hace más de 40 años, con algunos huecos, es profesor ahí. El pediatra menciona que su mayor orgullo son sus alumnos. “Muchos me han superado profesional y técnicamente, otros han servido extraordinariamente a la población, al estado y al país y creo que se tiene en la Universidad y en el estado un balance positivo de la enseñanza de la medicina.

El día de mañana, el Colegio de Pediatras de Aguascalientes que encabeza como presidente el Dr. Rodolfo Delgadillo, ha considerado que hay méritos del Dr. Landín para nominar y reconocer su ejercicio profesional. Los reconocimientos también son otro capítulo en su vida que él siente que no los debe de magnificar. Desde la primer medalla que recibió en la Escuela Primaria Tipo, en 1957, por ser el primer promedio de la escuela, hasta la última medalla, la “José María Bocanegra”, de carácter civil y que la otorga como máxima distinción el Congreso del Estado, han habido muchos reconocimientos tanto locales como regionales y nacionales; hubo uno internacional en un Congreso Latinoamericano de Pediatría.

Para Ismael Landín todavía hay muchas tareas que realizar. En este momento tiene una encomienda por el Dr. Prieto -Decano del Centro de Ciencias de la Salud en la UAA- que es el analizar los equipos multidisciplinarios para apoyar a las comunidades, por lo que está analizando como se puede servir mejor a través del conocimiento universitario multidisciplinario, a las comunidades: En urbanismo, forestación, salud, nutrición, arquitectura y derecho. “El conocimiento y la solución de los problemas comunitarios está en las universidades, en eso no hay duda ni me cansaré de mencionarlo”.

Sin duda la historia de este aguascalentense, que se ha dedicado desde hace más de cincuenta años al servicio de la vida -que por cierto fue el lema de Salubridad cuando él fue el titular- está llena de experiencias maravillosas que han dejado huella imborrable en la población. Por ello el día de mañana al Congreso de Pediatras, al que acudirán médicos de todo el país, se le ha denominado “Ismael Landín Miranda”, y ahí se le entregara un diploma de reconocimiento por su labor pediátrica en el estado y en la federación.  Lo anterior vendrá a confirmar con toda plenitud que el médico de niños Ismael Landín Miranda continúa adelante y actuante en el ejercicio de la medicina al servicio de la niñez.