El niño Isaías Pedroza Martín del Campo fue revestido de Cristo, luego de recibir la gracia y los dones del Espíritu Santo por medio del sacramento del bautismo.
El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe fue el recinto al que fue llevado por sus padres: Juan Ramón Pedroza González y Daniela Martín del Campo, en compañía de José Alfredo Pedroza González y Ana Isabel González, quienes fungieron como padrinos.
Durante el ritual sacramental presidido por el padre Carlos Alberto García Zavala, este le ungió también con el santo crisma, que lo convierte en profeta, sacerdote y rey ante los ojos de Dios.
Tras ser despojado del pecado original, el padre Gandhi tomó al niño y lo presentó ante la comunidad católica como un nuevo hijo del Padre.