De manera paulatina Aguascalientes entra en el círculo delictivo de alto nivel, pese a la negativa de las autoridades que esté pasando, pero los asesinatos de presuntos narcomenudistas, secuestros, amenazas telefónicas y la presencia de hombres armados manifiestan la presencia de uno o más cárteles que disputan esta plaza.

Lo ocurrido la semana pasada con dos adolescentes y un joven que se enfrentaron a balazos con la policía en Asientos y las incursiones que desde municipios zacatecanos hacen grupos con armas de grueso calibre demuestran que van expandiendo su radio de acción.

El pasado 12 de abril se informó que en los límites con el vecino estado se suscitó una refriega entre los ocupantes de una camioneta tipo pick up, provenientes de Guadalupe, Zac., y uniformados municipales y estatales de Aguascalientes, en la que no hubo heridos, ya que luego de un intercambio de disparos huyeron hacia su lugar de procedencia, en donde previamente se habían enfrentado con una banda rival.

La semana pasada se detectó un vehículo sospechoso en Asientos, por lo que una patrulla procedió a marcarle el alto, pero en lugar de obedecer imprimieron mayor velocidad, lo que generó una persecución que involucró a varias unidades y al helicóptero, que a la postre fue determinante al indicar a los patrulleros por dónde iba el automóvil, desde cuyo interior fueron disparando a las patrullas. Finalmente fue detenido, pero el conductor salió corriendo y se perdió entre el monte, mientras que los otros dos quedaron aprehendidos y resultó que ambos son unos adolescentes, a los que seguramente el fugitivo les “enseñaba” el oficio.

A raíz de los actos que lleva a cabo la delincuencia organizada en Zacatecas, principalmente en Loreto, Ojocaliente y Guadalupe, que son los municipios más cercanos a esta entidad, se dijo en 2018 que se blindaría la zona limítrofe, principalmente de Asientos, Tepezalá, Pabellón de Arteaga y El Llano, con una vigilancia permanente de los cuerpos de seguridad, pero todo parece indicar que si se hizo de poco ha servido porque no cesa la presencia de ese tipo de individuos en los lugares citados.

En 2016 la entonces Procuraduría General de la República, hoy Fiscalía General (FGR), estableció que Aguascalientes estaba dominada por el cártel de los Beltrán Leyva, o por alguna de sus ramificaciones, entre ellas Los Mazatecos, La Oficina, Los Rojos e Independiente de Acapulco, sin embargo últimamente se menciona que hay una disputa con el Cartel Jalisco Nueva Generación y esto es lo que ha desatado los asesinatos en contra de mini-vendedores de droga que no se sujetan a lo que les exigen.

Por cuestiones lógicas es una situación que acarrea venganzas que van subiendo de tono, por lo que ya dejaron de sorprender los ajustes de cuentas que hay entre los mismos delincuentes y que llevan a que emerjan las confrontaciones con los guardianes del orden.

La privación de la libertad –que algunos sabelotodo califican de “levantón” y no como secuestro, cuando la simple retención de la persona, así sea por una hora, es un asilamiento involuntario-, es cada vez mayor, como también sucede con las amenazas telefónicas para, mediante engaños, obtener una suma de dinero.

Cada uno de los hechos descritos deben ser combativos hasta la raíz, de lo contrario el estado podría quedar atrapado en la vorágine de la delincuencia de todos los niveles y que, incluso, pone en alto riesgo a la policía de perder a uno o varios elementos a la hora de enfrentarse a ellos, que por su parte están dispuestos a todo.

Por más que se afirme que la “operación cucaracha” no anidará en Aguascalientes, más le vale al Gobierno instrumentar las estrategias correspondientes para evitar que se introduzca a la entidad. Aún es tiempo.

VAN TRAS LOS OPLES

Reducir o destruir lo establecido es la consigna que hay en el Gobierno Federal, por lo que no sorprende que ahora vaya en contra de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), que en cristiano significan Institutos Estatales Electorales, a los que mira como un gasto innecesario ya que sus actividades las pueden realizar las vocalías ejecutivas (delegaciones) del Instituto Nacional Electoral (INE).

Luis Fernando Landeros Ortiz, titular del IEE en Aguascalientes, consideró como “inviable” esa medida, ya que en estos momentos el INE está sobrecargado de sus funciones como para que le impongan las que realizan los estados. El profesionalismo y la pulcritud de los OPLEs han quedado demostrados en cada una de las elecciones que llevan a cabo desde 2015 a la fecha, por lo que más que pensar en desaparecerlos hay que buscar su fortalecimiento, principalmente en su autonomía presupuestal, manejada con nitidez y honestidad.

Hay tareas que se deben manejar en cada estado, como capacitación, fiscalización, ubicación y minuciosidad del número de casillas, labores que en la actualidad lleva a cabo en coordinación con la representación del INE.

La propuesta de desaparecer los Institutos Electorales en los estados surgió el año pasado, después de las elecciones federales y que ahora lo ha tomado como bandera el partido mayoritario en el Congreso de la Unión, quien considera que tiene que ser así para reducir los “altos costos” de la democracia, toda vez que cada voto en el país significa 572 pesos, uno de los más caros a nivel mundial, por lo que la bancada morenista en la Cámara de Diputados prepara una reforma para reducirlo.

Propone eliminar a los órganos locales y transferir sus funciones al INE, que pueden ser “atraídas fácilmente” por el Instituto, con lo que se centralizarían los comicios, además de reducir de 11 a 7 los conejeros electorales del INE y fusionar las direcciones de Capacitación Electoral y Organización Electoral. También los partidos tendrían una reducción del 50% de su financiamiento público.

En estas condiciones y para estar a tono, los partidos en los estados pueden verse afectados con el apoyo que reciben de los gobiernos locales para su operación, que pondría en serio aprieto económico a los comités nacionales y locales y que llevaría a restringir la promoción político-partidista entre los ciudadanos.

En tiempos de limitaciones excesivas del apoyo financiero oficial, se pretende confinar al máximo la difusión de las ideas para que la sociedad vaya por el camino que marcan quienes detentan el poder, sin razonar que triunfos y derrotas no son para siempre.

A REHACER MORENA

Podría parecer una irreverencia hablar de una limpieza total en el Comité Estatal del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), sin embargo no lo es, teniéndose en cuenta que pese a su fuerza a nivel nacional sólo ganó el municipio de Asientos en los recientes comicios locales y algunas regidurías en los demás. La falta de cohesión se vivió desde los últimos meses de 2018 cuando hubo dos dirigentes estatales al mismo tiempo y luego vinieron las sacudidas por la designación, y luego negación, del candidato a la presidencia de Aguascalientes, sazonado con las acusaciones del delegado especial Cuitáhuac Cardona en contra de la Comisión Nacional de Elecciones, por pretender imponer aspirantes “con perfiles menos competitivos”, que generaron “recursos en tribunales, incertidumbre en la población, desánimo en aspirantes, afiliados, militantes y simpatizantes”, lo que provocó una división interna. Cardona atribuyó “actuación negligente, facciosa y caprichosa de la Comisión Nacional de Elecciones” en el escrito que dirigió al Comité Ejecutivo Nacional y a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia. Si el máximo dirigente local no fue capaz de tener los hilos del mando, difícilmente podría esperarse un resultado distinto al que vivieron el pasado 2 de junio.