Alejandra Benítez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras anunciar su salida de la presidencia de Pumas, Rodrigo Ares de Parga deberá enfrentar una investigación en la que es señalado de enriquecerse de manera inexplicable, de manejar de forma poco clara el dinero que ingresó por venta de jugadores e incluso de favorecer sus negocios de construcción en el proyecto de mejora de la Cantera.
Desde hace un par de meses existe una denuncia ante la Unidad de Delitos Fiscales de la Subprocuraduría de Investigación de Delincuencia Organizada e incluso de la propia Fiscalía General de la República, donde se hacen diversas acusaciones en contra del todavía directivo del conjunto universitario.
Las autoridades comenzaron a hacer sus averiguaciones, pues ante una imputación de esta naturaleza se debe analizar cada uno de los puntos, para valorar si es qué hay algún delito a perseguir.
En caso de que todo quede en conjeturas o no se pueda comprobar nada, Ares de Parga saldrá exonerado. Sin embargo, esta denuncia ya le costó el puesto y tendrá que retirarse sin haber podido cumplir con las promesas que hizo a su llegada al buscar rescatar el ADN del Club Universidad.
El documento que está en poder de Grupo REFORMA tiene dos vertientes; en la primera se indica que el directivo recibió dinero «por fuera», por las transferencias de los jugadores que se adquieren bajo su gestión y gran parte de éste fue supuestamente utilizado para pagar la mano de obra y materiales de varias casas que construyó en Avándaro.
En la segunda se detalló que el costo de la construcción de la Cantera 2, así como las instalaciones del primer equipo fue inflado, pues no corresponde a lo que declaró en diferentes medios de comunicación.