La Dirección de Salud Pública contabiliza a un creciente padrón de diez mil comerciantes ambulantes de comida, y la proliferación es evidente al detectarse cada semana entre seis y ocho nuevas personas que salen a las calles para ofrecer sus alimentos a la sociedad en general, y así allegarse de recursos económicos para el sostenimiento de sus familias.

Federico Moreno Flores, titular de esta dependencia, aseveró que en lo que va del año se ha sancionado administrativa y económicamente a 180 ambulantes de alimentos por incurrir en violaciones a la normatividad y no garantizar la sanidad de los productos que ofrecen a la sociedad en la vía pública.

En entrevista con El Heraldo, el funcionario capitalino precisó que sólo se ha colocado un sello de suspensión de actividades a un ambulante que operó durante la Feria por ofrecer alimentos en estado de descomposición, a otros 12 se les aplicaron decomisos de pan con fecha vencida para su consumo y a otros 4 por traer salchichas echadas a perder.

El director de salud pública municipal señaló que a cada nuevo comerciante que es detectado vendiendo comida en la vía pública, se le revisan los alimentos para que no presenten estados de descomposición y que cumplan con los lineamientos jurídicos como participar en el curso de manejo de alimentos para que los pongan en práctica.

“Cada uno de los casos de ambulantes de comida detectados operando son reportados a la Dirección de Mercados, Estacionamientos y Áreas Comerciales del Ayuntamiento capitalino para que procedan a la verificación de la licencia de operación correspondiente”, indicó.

Los nuevos ambulantes de alimentos surgen en las colonias de la periferia, quienes ofrecen tacos de colores y gorditas, pero no portan sus constancias del curso de manejo de alimentos, motivo por el cual se aplican sanciones administrativas divididas en tres apercibimientos y si al último no ha atendido las recomendaciones, se le aplican multas que oscilan de 135 a 600 pesos.

“La zona de proliferación de esta actividad ocurre principalmente en las colonias más populares de la entidad y de repente se encuentran algunos dentro del primer cuadro citadino, pero al siguiente día ya no se vuelven a ver, pues son intervenidos por los verificadores de mercados y al no tener los permisos, simplemente se retiran a otro lugar”.

Con mayor frecuencia se observan en las esquinas de avenidas principales como el tercer anillo de circunvalación a la altura del Hospital de la Mujer, por Agostaderito, fraccionamiento Pintores, entre otros, mencionó finalmente.