La Cofepris lanzó una nueva alerta sanitaria, ante la proliferación de clínicas estéticas irregulares; se han identificado un crecimiento en la prestación de este tipo de servicios, a través de establecimientos o locales privados, sin que cuenten con los avisos ni las autorizaciones sanitarias conducentes.

Se han verificado un total de 4 mil 322 clínicas de este giro, identificando con anomalías a 510 y suspensión de actividades en 264 de ellas.

Los principales servicios que se ofrecen consisten en abdominoplastias (remodelación y reafirmación de abdomen); blefaroplastias (cirugía de rejuvenecimiento de párpados y resección de piel); implantes de busto.

Dermolipectomía circular o “body lifting”; peeling; lipoescultura; liposucción; inyección de materiales de relleno, y reducción acelerada de peso.

Ante se someterse a un tratamiento quirúrgico, es esencial consultar la lista de cirujanos de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, A.C. (AMCPER), para asegurarse que va estar en manos de profesionistas certificados, y no de charlatanes.

La Cofepris continúa realizando visitas de verificación a establecimientos que prestan servicios de cirugía y tratamiento estético, encontrando que algunos de ellos no cuentan con autorización sanitaria para prestar los servicios que promocionan; que las condiciones sanitarias no son las adecuadas; que el personal no es profesional de la salud (carecen de estudios con validez oficial y de cédula profesional).

O bien, que los cirujanos plásticos no cuentan con certificados o recertificaciones de especialidad para realizar este tipo de cirugías; falta de aviso de funcionamiento o licencia sanitaria, medicamentos con fecha de caducidad vencida, equipo médico sin registro sanitario, no permitir acceso para constatar condiciones sanitarias, no presentar documentación que acredite el buen funcionamiento del establecimiento, así como contar con quirófano dentro del consultorio.

Estos tratamientos se ofertan por internet, volantes, mantas en domicilios diversos, revistas, entre otros, en los cuales, la práctica más común es ofertar los servicios a bajo costo y sin internamiento del paciente.

Las cirugías o tratamientos practicados en establecimientos con malas condiciones sanitarias y por personas no especializadas que no cumplen con la legislación y normatividad sanitaria vigente, pueden provocar un grave riesgo a la salud de la población que acude a dichos lugares y en consecuencia el daño puede ser permanente o fatal.

De los establecimientos verificados a la fecha, en el país, cuatro se encuentran en Aguascalientes, de los cuales tres ya se han regularizado y uno, ubicado en Plaza Crystal, se encuentra asegurado.