Productores del Estado han apostado por la reconversión de sus cultivos, buscando otras alternativas que les generen ganancias. Rafael Velasco Díaz, productor del Ejido de la Labor en Calvillo, estaba enfocado fuertemente a la guayaba. Sin embargo, tras la helada de diciembre del año pasado, decidió combinar sus tierras con el cultivo del aguacate, tras una experiencia previa de cinco años en el manejo de dicha fruta.

En entrevista con El Heraldo, Rafael Velasco comentó que durante toda su vida de productor, su fuerte siempre ha sido la producción de guayaba. Sin embargo, en los últimos cinco años decidió experimentar con el aguacate por ser una fruta de mayor demanda y actualmente tiene una parcela pequeña de 6 hectáreas de guayaba, 4 de aguacate y 1 de limón, con la idea de diversificar y no encasillarse a un solo cultivo. Lo anterior, tras haber sido afectado con la helada del pasado 9 de diciembre de 2017, donde prácticamente toda su cosecha de aguacate y guayaba se perdió.

“Ya teníamos árboles frutales de 6 metros, pero en la pasada cosecha de diciembre se nos heló todo. Yo llegué a dar el kilo de aguacate a 30 pesos, una caja de 30 kilos. Le saqué 900 pesos, entonces sí es más rentable que la guayaba. Nosotros para colocar la guayaba en la industria es a un precio muy bajo, yo estoy vendiendo la fruta a las empresas de jugos a 3 pesos el kilo y el trato para producir es el mismo, entre la guayaba y el aguacate, son 8 meses de cultivo”.

Asimismo, dijo que el corte del aguacate de los árboles es más rápido que el de la guayaba, realizando uno en julio y otro en diciembre, en tanto que la guayaba se lleva tres meses para finalizar la cosecha.

Apuntó que gracias al apoyo que recibió de Gobierno del Estado, le fue posible plantar 1,050 árboles de aguacate a un costo de 20 pesos cada uno, cuando él había comprado otras plantas en Michoacán a 100 pesos, por lo que el ahorro gracias a las autoridades fue de 80 pesos por cada planta. “La planta que nos dieron está buena, se ve uniforme con respecto a la que yo tengo en mis tierras. Es incluso más productiva que la normal. También recibí apoyo para un sistema de riego por aspersión”.

Señaló que previo a la helada del año pasado, llegó a hacer cortes de aguacate de 300 cajas a 600 pesos cada una, logrando una cosecha de poco más de 1 hectárea. Por lo pronto, dijo que tendrá que esperar cuando menos hasta el próximo año para darle crecimiento adecuado al árbol de aguacate y a partir del tercer año lograr la cosecha de cuando menos media caja de 15 kilos aproximadamente por árbol y al cuarto año ya poder obtener hasta una caja completa.

El director general de Agricultura de la SEDRAE, J. Refugio Lucio Castañeda, informó que este año dicha secretaría entregó 36 mil 125 plantas de aguacate para una superficie de 84 hectáreas, por un importe de apoyo gubernamental de 2 millones 518 mil pesos del Programa de Fomento a la Agricultura y se atendieron 36 solicitudes de productores de Calvillo, toda vez que ahí se da un micro clima muy favorable para el desarrollo de dicha fruta. Además de que se les brinda la asesoría y capacitación necesaria, sobre todo a los productores que no tienen la experiencia para que logren mejores cosechas.