La reiterada afirmación del presidente Andrés Manuel López Obrador, de que lo vivido en Culiacán fue un episodio más de lo que ocurre en cualquier parte del país, lo único que provoca es que crezca la preocupación, ya que no es con palabras como se combate a las bandas delincuenciales.

Al sector privado no termina de convencerlo que tras las captura y luego liberación de Ovidio Guzmán López, hijo del “Chapo” Guzmán, fue para proteger la vida de la población civil, ya que las mismas autoridades reconocen que las Fuerzas Armadas fueron superadas por el grupo de la delincuencia organizada, que comanda el mismo capo.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), Pedro Gutiérrez Romo, dijo que es inquietante la estrategia que aplica el Gobierno Federal en el renglón de seguridad, ya que a ese paso podría no haber resultados tangibles a corto plazo.

La administración lopezobradorista ha tenido el apoyo del sector empresarial del país, pero también exige resultados; considera que no debe haber una confrontación abierta sino con trabajo de campo, de equipos de inteligencia que permita dar con el paradero de toda clase de individuos antisociales y proceder a su aprehensión, sin que eso ponga en riesgo la vida y los bienes de los ciudadanos. Está claro que hay oposición a que tengan lugar baños de sangre pero resulta inaceptable que siga la pasividad.

El mandatario nacional debe reconocer que hace falta un golpe de timón, que les dé confianza a los inversores nacionales y extranjeros, porque mientras él envía abrazos, los cárteles responden a balazos, lo que ha generado un número creciente de muertos en la guerra que libran entre sí y contra policías y soldados.

Gutiérrez Romo sostuvo que en lo personal ve con recelo que pueda funcionar la idea del mandatario, de convencer a los criminales por la buena, al considerar que es una forma muy arriesgada de esperar una respuesta positiva.

Un problema que no ha reflexionado el titular del Ejecutivo Federal es que ante esa actitud, los integrantes de las instituciones de seguridad pública viven una etapa de desaliento, al percibir falta de compromiso en el máximo nivel, ya que no saben si después de una aprehensión, en que estuvieron en peligro, reciba la orden de dispensarlo, o que días después por sofismas legales un juez ordene su libertad.

El líder del CCEA sostuvo que lo registrado en Culiacán no debe volver a pasar y la única manera de lograrlo es tener una estrategia que devuelva la tranquilidad a la sociedad, que está ávida de que su existencia transcurra en un ambiente de paz, de un orden que la autoridad está obligada a vigilar, que si alguien o un clan delictivo pretende imponer su criterio, de inmediato se le someta.

Cuidar que la seguridad pública sea un estandarte es contribuir a que se consoliden los capitales en operación y vengan más inversiones, que a su vez crean y consolidan empleos, que en todo caso son reglones fundamentales para la estabilidad social y en lo cual no debe haber impedimento alguno, por lo que es importante hacer que no sólo se escuche la voz cotidiana sino que se reciba una contestación favorable.

TUVO REPERCUSIÓN

Con notoria frecuencia se dice que no tiene caso quejarse o denunciar algún hecho, porque no hay respuesta de quien está obligado, pese al atropello manifiesto a los derechos personales o grupales, sin embargo, el máximo dirigente obrero José Alfredo González, rompió la regla al hacer públicas las injusticias que se cometen con los trabajadores que han terminado de pagar la vivienda o han perdido la casa y se les sigue descontando el crédito.

Demandó que el Infonavit sea más cuidadoso en el manejo de las cuentas y aplique mecanismos que eviten este tipo de situaciones que afectan el ingreso de los trabajadores, ya que se les sigue quitando de su ingreso una deuda que ya no existe.

Calificó de insostenible que el Instituto de la Vivienda para los Trabajadores no tenga un seguimiento del registro de acreditados, mediante el cual determine cuáles son los créditos vigentes y los que están liquidados, con lo que se evitaría dañar la economía del obrero.

En menos de 24 horas el secretario general de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes (FTA) obtuvo resultado a su planteamiento, al citar el vocero nacional del Infonavit, Gustavo Rivera Loret de Mola, que la revelación sirvió al organismo para asegurarse que los créditos de las personas que se encuentran en esas condiciones sean cerrados.

En el caso local, afirmó, son sólo 31 (así fuera uno) que ya se atienden, por lo que pronto los afectados ya no resentirán el descuento de algo que no deben.

Aunque el funcionario quiso ser irónico, cuando apuntó: “Agradezco a Alfredo González que nos haya recordado esto que viene mencionando en muchas ocasiones, pero él lo habló como si fuera una situación generalizada”, el sólo hecho de que acepte que el dirigente de la filial cetemista lo ha “mencionado en muchas ocasiones” significa el nulo caso que se le daba y es hasta ahora en que a base de machacar obligó al Instituto a darle una salida.

Gustavo Rivera también minimizó el número de casos, que sólo “representan el .029% de los acreditados totales en el estado, eso hay que ponerlo sobre la mesa”, lo que para él puede ser un porcentaje insignificante pero no para quienes en cada pago de su salario veían que continuaban descontándoles lo que ya no debían. Fuera uno, diez o 31, son personas que se merecen un respeto, por lo que con toda justicia reclamaban y que hicieron del conocimiento de la FTA.

Hizo hincapié en que “a nosotros nos sirvió como una alerta para meter el acelerador y ya terminar de asegurarnos de que los créditos de estas personas sí sean cerrados y que no sigan en una situación donde tengan un problema de que les estén reteniendo pagos todavía, estamos atendiendo eso”.

Es digno de mencionarse que sólo con ese tipo de actitudes, como la que mantiene José Alfredo González de hacer público el descontento del sector obrero, es posible encontrar soluciones. Si las acusaciones se quedan en las reuniones sindicales de poco sirve, por lo que hay que airearlas hasta que retumben en los tímpanos de los funcionarios. Sólo así se logrará la justicia que tanto se menciona en el discurso.

ACTITUD REEDITADA

Aunque Guillermo Alaniz de León se desdijo de lo que propuso en contra de la UAA, la sociedad ya registró su actitud retrógrada y pasará tiempo para se olvide su nombre, lo que para su beneficio sí es posible, a partir de lo ocurrido hace varias legislaturas, cuando una diputada –panista también- dijo que las mujeres priistas eran prostitutas, lo que provocó una airada respuesta de este sector. Asistieron a una sesión del Congreso en la que fue abucheada y luego la esperaron a las puertas del palacio legislativo, pero sus correligionarios la “escondieron”, por lo que nunca se supo si salió por algún pasadizo ya que por la puerta principal no lo hizo, por lo tanto no hay que azorarse de lo que planteó Alaniz de León, es parte de su ADN partidista.