Un día muy especial tuvieron las hermanas Renata y Regina Lozano, al dejar atrás una etapa más de sus vidas para abrirle paso a las ilusiones y a la hermosa juventud.
Familiares y seres queridos se reunieron en la Parroquia El Señor del Encino, para agradecer a Dios que ya dejaron de ser unas niñas, y así convertirse en unas guapas señoritas. Las festejadas estuvieron acompañadas de sus padrinos, Ana María Rubalcaba y Juan Carlos Nájera, quienes mostraron afecto y entusiasmo de formar parte de esta etapa inolvidable de las festejadas.
Las hermanas Lozano llegaron a la parroquia como dos princesas de cuento mágico, pues todas las miradas apuntaban a los hermosos vestidos que usaron para la ocasión. Sus padres, Susana y Omar Lozano, mostraron felicidad y orgullo por sus hijas que alcanzaron la edad de la juventud.